Asiste el seguidor del FC Barcelona a un conjunto de sentimientos que divergen en líneas de pensamiento. Por una parte piensa que el equipo es líder en la Liga, imbatido en Champions y que tiene lejos en la tabla tanto al Real Madrid como al Atlético. Por otra parte anhela el seguidor un mejor juego, que el equipo le haga vibrar jornada tras jornada, que no nos ataquen, que tengamos el 80% de posesión, que metamos 4 goles por partido, que Piqué esté en plena forma, que Ter Stegen no tenga que intervenir, que Deulofeu sea un puñal por la banda…

Estamos a 29 de septiembre, el periplo liguero y europeo del Barcelona solo acaba de comenzar. No hay que tener prisa, lo primero es generar una inercia positiva. Hay que recordar que venimos de una temporada aciaga en cuanto a los títulos y el juego desplegado. Es tiempo de rearmarse, de asimilar los cambios que propone Valverde, gran entrenador y buen gestor del vestuario. Y eso solo se consigue a base de triunfos.

Eso es exactamente lo que está haciendo el FC Barcelona, ganar, ganar y volver a ganar como diría Luis Aragonés. Soy consciente de que la dinámica del equipo culé puede parecer la de un equipo Mourihnista en el que solo importa el resultado. Sin embargo, hay que mirar más allá.

Paulinho celebrando gol contra Getafe

Paulinho está sumando a que el FC Barcelona no pare de ganar

No lo queramos todo. Disfrutemos por ahora del Barcelona que tenemos, un Messi enchufado, un sorprendente Semedo, un gran Jordi Alba,…Reconstruyamos nuestra perspectiva del equipo y pensemos por ahora en conseguir los triunfos en cada contienda. Cimentemos un equipo conjuntado en base a los triunfos. El triunfo es la tranquilidad. El triunfo es la confianza. El triunfo del fin de semana no nos dará el título de hoy sino el éxito del mañana.

Sobre El Autor

Redactor

Nacido en Cieza y amante del buen fútbol. Las sinapsis blaugranas se suceden cada Domingo. No hay nadie como el ‛10‛ de Rosario.

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