Cada partido de fútbol entraña muchas dificultades, sobre todo arbitrales. Y la final del Mundial no fue una excepción. Este campeonato del mundo se ha caracterizado por la introducción de las novedades arbitrales, por las prórrogas y por las jugadas polémicas, entre ellas la de Neuer e Higuaín en la final del campeonato.

Corría el minuto 56 de partido y se mantenía el resultado inicial de empate a cero entre Alemania y Argentina, cuando ocurrió una de las jugadas más polémicas del Mundial. Un pase le llegaba al delantero argentino Higuaín, y en el momento en que iba a controlar de cabeza el esférico, Neuer salió saltando para despejarlo.

El cancerbero alemán propinó un rodillazo en la cabeza a Higuaín, al mismo tiempo que despejó el balón de puños. Lo polémico de la jugada fue que aconteció dentro del área, y que el árbitro pitó falta en contra de Higuaín. El árbitro debió interpretar que “el Pipa” tuvo la intención de dar un cabezazo a la rodilla de Neuer, pero solo él lo vio así. La otro posibilidad es que pensara que Neuer llegaba antes al balón que Higuaín, pero eso no es justificación para darle un rodillazo en la cara.

Creo que no cabe duda de que el árbitro se equivocó rotundamente. Por muchas veces que he visto la jugada no encuentro el porqué de esa decisión arbitral. La sanción correcta hubiera sido pitar penalti y tarjeta roja al portero, pero el colegiado no lo creyó así. Esta jugada no hubiera tenido tanta repercusión si no se hubiera tratado de la final del Mundial. Ya que lo trascendental fue que ese penalti no pitado, seguramente convertido en gol, hubiera cambiado el transcurso del partido.

Muchos de los arbitrajes de este Mundial, sinceramente, han sido pésimos, empezando por el colegiado japonés que arbitró el partido inaugural, Brasil – Croacia, y acabando por el italiano que dirigió la final. Salvando a algunos árbitros, entre ellos Velasco Carballo, el nivel ha sido bajo y eso se ha visto reflejado en varios encuentros en los que sus malas actuaciones han sido determinantes negativamente.