Era cuestión de tiempo que la maleta de los árbitros la sacaran a pasear. Por supuesto que ya se han ido oyendo comentarios sobre los arbitrajes, no en vano estamos en la jornada 13 de Liga, pero la violencia de las críticas vertidas hacia este colectivo desde La Coruña esta semana son notables.

Empezaré reconociendo que no estoy siguiendo especialmente la temporada del Depor. Es decir, que no voy a poner en duda que estén sufriendo malos arbitrajes. El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra. Pero el problema está cuando se achaca exclusivamente a los árbitros la situación deportiva de un club.

El Depor marcha, de momento, 17º en la clasificación, a un punto de los puestos de descenso y con sólo 10 puntos en 12 jornadas. La proyección de puntos, de seguir la cosa así, es de 31-32. Más que suficiente para bajar en una temporada normal.

Pero con la trayectoria que llevan este año Granada, Osasuna y Sporting, sabe Dios si será suficientes para evitar el descenso. Pero volvamos al asunto de marras. Dice Tino Fernández, presidente del Depor, que no cree que haya una mano negra, pero que el nivel de arbitraje que están sufriendo es pésimo, y lo ha calificado de “arbitraje basura” y “arbitrajes de mierda”. Pero no van contra ellos, al menos aposta. Es decir, me da el calentón, pego el bocinazo, tiro la piedra y escondo la mano.

Las cosas no son así, amigo Tino. De entrada, yo soy de los que piensan que el arbitraje español es bueno. No sé si de los mejores de Europa, pero yo estoy contento con nuestros colegiados. Por supuesto, tienen cosas que mejorar, como todo el mundo. Como los dirigentes, mismamente. Eso no deja para que haya arbitrajes malos con errores HUMANOS porque, no lo olvidemos, los señores árbitros están hechos de la misma pasta que los jugadores, los entrenadores o los presidentes: de carne, sangre, músculos y huesos. Querido Tino, si tu te equivocas fichando a este jugador o echando a un entrenador, y nadie te pasa la factura, ¿porque no se van a equivocar ellos? Tienen días buenos, regulares y malos, y tu te quejas que a ti siempre te tocan los días malos. ¡¡¡Qué mala suerte!!!

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Tino Fernández, presidente del Deportivo de la Coruña

Insisto, desde la perspectiva de la mejora continua que debe seguir el colectivo arbitral, hay que poner en valor su trabajo. Los jugadores, que son los que más contacto tienen con ellos, no les ayudan lo más mínimo. Les intentan engañar desde el primer minuto del partido hasta el último, les protestan todo, les discuten hasta las comas… Pero no he oído ni a Tino Fernández ni a ningún otro presidente quejarse de la actitud de sus jugadores para con el árbitro en el terreno de juego. ¡Ah, chatín! A lo mejor, si los jugadores se centraran en jugar y no en hacer teatro (casi siempre, del malo) sobre el césped los árbitros pudieran centrarse mejor en su trabajo, pero claro…

Luego están los paniaguados. Si el presi sale a pegar tiros, alguien tendrá que respaldarle desde la plantilla. Y llega Juanfran Moreno, lateral del Depor, y se pregunta retóricamente en voz alta: “¿ Cuando van a reconocer sus errores y que por su fallos un equipo que no está sobrado se ve abajo? Quieren denunciar a nuestros presidente por decir la realidad de lo que está pasando porque según ellos, atenta contra la dignidad del colectivo arbitral. Y con sus errores, ¿qué hacemos?”

Lo mismo que con los tuyos, querido amigo… En fin, no hay por donde coger lo dicho por Juanfran. No seré yo quien diga que no estaría de más algo de luz y taquígrafos en el funcionamiento de los colegiados, y que no estaría nada mal, desde luego, un poco de autocrítica de puertas para afuera. Porque estoy seguro que se puertas para adentro, ya la hay. Estoy seguro que todos los árbitros ven los partidos en sus casas, analizan lo que han hecho mal, desmenuzan sus errores, estudian su colocación y su comportamiento durante el partido. Vamos, me juego lo que sea.

A Juanfran le haría ilusión que algún árbitro saliera algún día diciendo “pues sí, me equivoqué. No era fuera de juego”. “O sí lo era”. “Fue penalti y no lo vi”. Y no sé si eso le vendría bien o mal al futbol español. Pero yo también echo de menos a los jugadores que reconocen sus errores, que admitan que han querido engañar al árbitro… ¿Cuantos hay de esos, amigo Juanfran? ¿Tu has cogido el micrófono algún día para este menester? Seguro que no. Y lo mismo digo de los entrenadores, aunque en este colectivo es más común oír tibias autocríticas (Simeone, Zidane, Paco Jémez…) aunque siempre abstractas, nunca van al meollo de sus equivocaciones. Pero vamos, que si queremos que los árbitros reconozcan sus errores, prediquemos con el ejemplo.

Por último, me parece lamentable que el jugador del Depor intente justificar las declaraciones de su pagador. Si yo ahora me caliento y digo que la defensa del Depor es una mierda y que el juego que practican es una basura, no creo que ni Juanfran ni sus compañeros ni mucho menos el entrenador, Gaizka Garitano, den botes de alegría. Eso sería faltarles al respeto y encarnaría una crítica ha ido más allá de lo deportivo. De esas que abundan tanto en este país. Seguro que si me esfuerzo, encuentro adjetivos más apropiados para valorar a unos jugadores y su trabajo.

Por favor, dejémonos de gaitas galegas. A estas alturas, no sé qué equipo bajará a Segunda este año. Pero sí estoy seguro que si lo hace el Depor, como cualquier otro, será por méritos propios y no ajenos.

Sobre El Autor

Existen 2 frases que me definen futbolísticamente: “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos” (Alfredo Di Stéfano) y “En fútbol se pasa de puta a monja en cinco minutos” (Joaquín Caparrós).

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