Con la temporada ya comenzada, los equipos han apurado hasta última hora (algunos han apurado tanto que se han pasado) para completar sus plantillas. El Betis no iba a ser menos. Además visto lo visto en los dos primeros partidos, los refuerzos eran imprescindibles. Nueve futbolistas nuevos tiene el conjunto verdiblanco en su plantel para afrontar el objetivo único y real de esta Liga: no pasar apuros.

Los hay de todos los colores: desde los que se les supone una cierta garantía (Van der Vaart, Digard, Vargas y Joaquín), pasando por los que pueden ser jugadores válidos (Westermann, Pezzella y Van Wolfswinkel) y terminando por incógnitas por resolver (Petros y Tarek). La ilusión por el retorno a Primera es enorme en la afición bética.

Frente al Villarreal se ofreció una imagen muy decente, con un espíritu de lucha y sacrificio muy elogiable ante un rival superior. Pero el ambiente entre muchos béticos ha girado hacia el desanimo y el pesimismo tras la goleada del Bernabéu, donde el Betis dio muestras de una debilidad defensiva alarmante, teniendo siempre en cuenta la entidad y categoría del rival.

Joaquín a las órdenes de Pepe Mel

Presentación de Joaquín ante veinte mil béticos en el Villamarin

Tras la llegada de Joaquín, de nuevo se ha venido arriba el ánimo de la fiel hinchada verdiblanca, que no le queda otra que confiar en que Pepe Mel sea capaz de llevar a buen puerto la nave. Será clave para que el estado de ánimo del beticismo sea bueno que se consigan pronto resultados positivos. Será fundamental hacerse fuertes en el Villamarín, donde mas de cuarenta mil gargantas alentarán a los futbolistas del Betis para lograr victorias que traigan sosiego y tranquilidad. Y si encima se anuncia en breve la renovación de Dani Ceballos, pues miel sobre hojuelas.

En definitiva, que Mel dispone de mimbres suficientes para que la temporada no esté llena de sobresaltos y nerviosismo. Maciá le ha dotado de una plantilla que, en cantidad de efectivos, es más que suficiente. Ahora habrá que ver si el técnico madrileño es capaz de sacarle el jugo necesario a sus jugadores. La pelota, indudablemente, está en el tejado de Pepe Mel.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

Artículos Relacionados