Ya basta. No quiero. Creo que el equipo no se lo merece. No pienso hablar de la directiva en esta entrada. Me cansa, me aburre. Creo que ya va siendo hora de darle la importancia que tiene al artífice de que el equipo esté hoy a 4 puntos del Real Madrid y el Atlético. El culpable no es otro que Ernesto Valverde.

Tras la aciaga temporada pasada de Luis Enrique Martínez, no carente de éxitos en sus primeros años por más que alguno quiera dilapidar sus logros, llegó Ernesto Valverde. A pesar de su innegable trayectoria en los banquillos españoles, muchos le acusaban de tener un perfil bajo y con una acuciante inexperiencia en dirigir banquillos con grandes figuras. Claro que rápidamente se olvidó que ni Luis Enrique ni Pep Guardiola, habían dirigido a grandes figuras, con la salvedad de Lucho y Totti en la Roma, antes de sentarse en el banquillo culé.

Ernesto Valverde dando instrucciones

Ernesto Valverde ha caído de pie en el Camp Nou

El principal mérito de Ernesto hasta la fecha ha sido mantener la calma y la coherencia. La calma para no abandonar un club que no te quiere traer los refuerzos que pides. De decirle adiós a una institución incapaz de aligerar la plantilla si no es regalando jugadores. La exigencia es máxima sin que Ernesto Valverde tenga los mimbres que desea.

Por otra parte su coherencia a la hora de gestionar la plantilla. Coherencia en alinear a Semedo solo en los partidos del Camp Nou, sabiendo que en casa jugaría más arropado ante una parroquia deseosa de ver un lateral derecho en condiciones. Coherencia en no sentar a Deulofeu en cuanto llegó Dembelé, fue un bonito gesto de confianza para un jugador que tiene el deseo de triunfar. Coherencia a la hora de no hacer rotaciones hasta que el equipo tuviese una inercia positiva. Sabiduría a la hora de contar con Paulinho para ir cogiendo estabilidad y confraternizando con el seguidor culé, saliendo desde el banquillo en partidos ya decididos.

Venga a colación mi opinión de que, dejando a un lado su precio, me ha sorprendido gratamente el jugador brasileño. Tendrá partidos más o menos afortunados, pero es un jugador en constante movilidad, lo cual es una bendición para un equipo que gusta del toque constante como el blaugrana, siempre es un jugador que se ofrece.

A pesar de la buena marcha del equipo varios son los frentes abiertos. Por un lado la directiva incapaz de mantenerse callada en lugar de trabajar. Las renovaciones de Messi e Iniesta no se radian, se anuncian cuando ya están firmadas. Por otro una prensa deseosa de encontrar grietas en el entorno culé. Se preguntan qué pasa con Aleix Vidal que se ha caído de las convocatorias.

Quizás Luis Enrique no estaba equivocado con él. Es un buen jugador pero no juega simplemente porque Semedo ha demostrado que está mucho mejor que él, es tan simple como eso. Su posición como delantero ya está cubierta con Dembelé, Messi, Suárez, Alcácer y Deulofeu, no hay más sitio en el banquillo. Choca esta fijación continua por los que no están con lo que ocurre en la capital. Zidane no cuenta ni con Ceballos, ni Theo (ahora obligado por lesión) ni con Llorente. Se dice que potencia la cantera con Achraf, jugador que debería estar en jugando cedido en otro equipo en lugar de comiendo pipas en el banquillo o en el sofá de su casa. Nadie se cuestiona si la política de fichajes de Florentino, fichando a todo lo que destaque, es la más adecuada. Independientemente de mis gustos futbolísticos, a estas edades es mejor jugar todos los días que ver pasar los meses desde el banquillo de un club grande, pero ellos antepusieron el dinero a la pelota. Lo mismo digo para los Alcácer, Digne,..

En definitiva ¡BIENVENIDO ERNESTO! Personalmente me alegro que este año el Barça cuente con un entrenador de tu experiencia en lugar de haber apostado por melones sin abrir. Ya lo dijo Johan Cruyff, que apreciaba a Ernesto Valverde porque aparte de intentar jugar bien dejaba disfrutar a la gente. Palabra de genio…

Sobre El Autor

Redactor

Nacido en Cieza y amante del buen fútbol. Las sinapsis blaugranas se suceden cada Domingo. No hay nadie como el ‛10‛ de Rosario.

Artículos Relacionados