Semifinalista de la Copa de Europa en ocho ocasiones, seis finales, de las cuales en cuatro salió victorioso, ovacionado en el Bernabéu, desbancó al AC Milan de Capello, Desailly, Panucci, Baggio, Albertini y un Franco Baresi a punto de retirarse. Estamos hablando del Ajax de Ámsterdam, pero no el Ajax de ahora sino el de hace 20 años, antes de que una Ley permitiera la libre circulación de jugadores entre países de la Unión Europea. Hasta entonces las plantillas estaban formadas en su totalidad por jugadores nacionales, pudiendo disponer de 3 extranjeros europeos y 2 extracomunitarios.

A partir del verano de 1995, año en el que se aprueba la Ley Bosman los jugadores más destacados comenzaron a emigrar, equipos más potentes económicamente pagaban por las perlas que año tras año iban destacando en el club holandés. Reiziger y Davids (Milán), Finidi (Betis), Overmars (Arsenal), Seedorf (Sampdoria). Y así sucesivamente hasta que se hizo imposible competir al nivel que exige Europa. Pero no solo el Ajax lo sufrió, en menor medida otros clubes como PSV o Feyenoord también se vieron afectados por esta nueva medida, así como equipos sudamericanos cuyas aspiraciones pasaban por cuidar sus canteras.

Desde entonces el Ajax no volvió a tener peso en Europa, no volvió a disputar una semifinal de Copa de Europa, ni de la UEFA ¿Casualidad o causalidad? Son algunos los datos que reflejan la causa-efecto.

Desde el ´56, que comenzó a disputarse la Copa de Europa, hasta 1995 fueron 19 los clubes campeones, mientras que tras la Ley solo 2 equipos lograron conseguir por primera vez una orejona para sus vitrinas  (Borussia ´97 y Chelsea 12´) Equipos como Nottingham Forest, Celtic de Glasgow, Estrella Roja o Hamburgo se proclamaron campeones en diferentes ediciones antes de la Ley Bosman, algo impensable en estos tiempos de tanta diferencia económica, donde el club rico paga al pobre por el trabajo que otros realizan.

Striker Horst Hrubesch y Ernst Happel Copa de Europa

Striker Horst Hrubesch y el entrenador Ernst Happel celebrando la Copa de Europa ganada por el Hamburgo en 1983. Tras la Ley Bosman, hechos así son prácticamente una utopía

Otro aspecto que llama la atención es que hasta el momento en el que entra en vigor esta Ley, el equipo ajacie tiene presencia en casi todas las ediciones de la Copa de Europa con un peso significativo, marcando varias épocas como los tres títulos que alcanzó de manera consecutiva entre el ´71 y el ´73 o en la década de los ´90, de la mano de Van Gaal, mientras que, como se comentaba anteriormente, tras llegar a la final de la Copa de Europa en el ´96 y perderla frente a la Juventus de Turín no volvió a llegar a unas semifinales.

El último dato a resaltar es la diferencia entre América y Europa en el número de Copas Intercontinentales ganadas, ahora Mundial de Clubes. Antes de los cambios por la Ley, América había conseguido 20 títulos por los 13 de Europa. En la actualidad tras este último Mundial de Clubes alzado por el R. Madrid la diferencia se sitúa en 28-26 a favor de los Europeos. La pregunta se repite… ¿Casualidad o causalidad?

Se podría pensar que el Ajax descuidó la cantera, de ahí esa ausencia en la últimas rondas de las competiciones europeas, pero nada más lejos de la realidad, Van der Vaart, Sneijder, Chivu o Ibrahimovic son algunos de los jugadores que salieron de Ámsterdam en busca de un mayor reconocimiento futbolístico.

Actualmente, la UEFA está intentando remediar esto por diferentes vías, pero la Unión Europea se niega a excluir a los jugadores de sus derechos como ciudadanos. Las soluciones a corto plazo y que ya se están viendo son el pago por los derechos de formación y el control financiero.

Sobre El Autor

Entrenador Nivel 2, dirige la sección "La pizarra de Héctor"

Estudié Ciencias de la Actividad Física, soy Técnico en Psicomotricidad y entrenador de fútbol, mi pasión de siempre. Llevo entrenando desde los 18 años y lo que más me gusta es el trabajo de campo, el contacto con el jugador, la tarea y sus evoluciones. Mis gustos se decantan hacia el fútbol de toque, vistoso y con ritmo, digamos que el Barça de Rijkaard es una referencia.

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