Washington Sebastián El Loco Abreu es un futbolista único e irrepetible. No se ha ganado tal condición por ser un delantero de leyenda o una superestrella internacional. Los motivos son otros, más originales, raros y curiosos. Hoy, en el día de su 41 cumpleaños, vamos a conocer algunas de sus peculiaridades.

Creo que todos le conocimos viendo en el mítico programa El Día Después el famoso “gol” de Abreu. En enero de 1998 el ariete uruguayo recaló en el R.C. Deportivo de La Coruña. Solo estuvo media temporada en las filas del conjunto gallego. Y eso nos lleva a quizá la más peculiar característica de nuestro protagonista de hoy: los continuos cambios de equipo. Hasta en 25 clubes distintos ha jugado Abreu. En nuestro país también militó en la Real Sociedad (2008-2009), cuando el conjunto donostiarra estaba en Segunda División

Abreu celebrando un gol con el CD Puerto Montt

Abreu celebrando un gol con el CD Puerto Montt

Actualmente sigue en activo, en el Club de Deportes Puerto Montt de la Segunda División chilena. A lo largo de carrera ha estado en equipos de Uruguay, Argentina, España, Brasil, México, Israel, Grecia, Ecuador, Paraguay, El Salvador y Chile, disputando más de 700 partidos como profesional. Ha vestido la camiseta celeste de su país en 73 ocasiones, logrando 31 goles, disputando los Mundiales de 2002 y 2010 y las Copas de América de 1997, 2007 y 2011. En esta última logró el título continental.

Su dilatada carrera nos hace pensar, acertadamente, que El Loco Abreu es un gran profesional y un amante del balompié. En un artículo de la revista El Gráfico, destacan del uruguayo su calidad humana y su humildad, aspectos importantes para seguir en activo a su edad. Si fuera un jugador polémico y que generara mal ambiente en sus equipos, dudo mucho que siguiera jugando al fútbol.

Sería injusto terminar este breve recuerdo de Abreu sin acordarnos de su lanzamiento como lo haría el mítico Panenka en el Mundial Sudáfrica 2010, de tan gran recuerdo para España, que le sirvió a Uruguay para eliminar a Ghana y clasificarse para las semifinales. Solo por este detalle está más que justificado el apodo que le ha acompañado durante más de 20 años de carrera futbolística. Felicidades Abreu. Felicidades Loco.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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