Son como estrellas fugaces, se dan ocasionalmente, pasan rápido pero brillan como nunca. Eso es lo que ocurre con los goles fantásticos, esos que no estamos acostumbrados a disfrutar y que nos sorprenden de tal manera que nos cuesta olvidarlos tanto como el intentar emularlos.

Nos viene a la memoria aquél arranque de Maradona con Argentina que años después Messi haría casi exactamente igual ante el Getafe en el Camp Nou en lo que empezó a encumbrar su leyenda, el del propio argentino ante el Bayern hará dos temporadas o ante el Athletic en la final de la Copa del Rey 2015, el remate personal de Cruyff en 1973 ante el Atlético de Madrid bautizado como el ‘gol volador’ o ‘gol imposible’. El detalle técnico de Zidane para empalmar la volea en la final de la Champions ante el Bayern Leverkusen, Neymar con el Santos dejando sentada a media defensa del Flamengo, Ibra con Suecia ante Inglaterra rematando desde lejos y sin mirar para batir por alto al adelantado portero y así innumerables más.

Pero en el futbol femenino también hay una lista de imprescindibles, aunque la mayoría por no decir todos, no tengan apenas eco mediático. De entre todos los equipos, el Barcelona es el que está más acostumbrado a que alguna de sus jugadoras sea protagonista de esos goles. El último, este pasado miércoles, en el partido de la ida de los octavos de la Women’s Champions League que enfrentaba a las azulgranas y al Twente. La delantera Jennifer Hermoso, que aparte de destacar por su olfato goleador (fue galardonada con el premio de la Liga como máxima goleadora de la pasada temporada al marcar 24 tantos en 29 encuentros), tiene una técnica admirable y protege el balón como pocos futbolistas, recibió el esférico dentro del área pequeña, lo controló con la derecha, se fue de su defensora con un sombrero con la zurda y acabó rematando con la diestra para enviar el balón a la escuadra del palo largo y hacer el gol que de momento da ventaja en la eliminatoria a las culés.

El equipo catalán no tenía bastante con el gran gol que la semana pasada hizo Bárbara en el derbi de la Liga Iberdrola ante el Espanyol. se disputaba el minuto 67 y la extremo izquierda recibió el balón escorada a la banda en mediocampo. Con su característica velocidad se fue de cuatro jugadoras que intentaron frenarla como pudieron, una quinta la derribó pero aragonesa se levantó, peleó el balón suelto y consiguió batir a la portera Mimi de tiro cruzado. Incluso Gerard Piqué alabó el gol conseguido.

No podía haber dos sin tres: su también compañera Alexia, fue autora de un auténtico golazo demostrando la calidad que atesora en la final de la Copa de la Reina 2013 entre el equipo azulgrana y el Prainsa Zaragoza. Recibió un balón en profundidad, tenía una defensora delante y otra detrás y se fue de ambas a la vez pisando el balón y llevándoselo con gran calidad y elegancia, se plantó ante la portera a la que dribló para acabar marcando el tercero.

A nivel internacional, en el mundial sub 17 en 2010, la japonesa Yumi Yokoyama, ante Korea se marchó de hasta seis rivales hasta conseguir uno de los goles más bellos y difíciles.

En 2014, la brasileña Marta marcó ante USA un gol al estilo Messi. Cogió el balón en el círculo central, recorrió el campo sola mientras se iba abriendo hacia la izquierda, entró al área y escorándose batió a Hope Solo de tiro raso y cruzado.

En 2015, Ellen White en el Notts-Arsenal de la Women’s Super League (la liga inglesa). El gol destacó no por la calidad sino por producirse en un lanzamiento de falta indirecta entre tres jugadoras, una no acabó de lanza, otra tocó el balón y la tercera que estaba de espaldas, disparó tras darse la vuelta y marcó sorprendiendo al cuadro ‘gunner’ que no salía de su asombro.

El último y más conocido es el de la centrocampista americana Carli Lloyd, la todavía mejor jugadora del mundo y que también consiguió el premio al mejor gol con su tanto desde mediocampo en la final del Mundial de Canadá 2015 ante Japón, partido en el que acabaría marcando un hat-trick en menos de veinte minutos.

Y esta temporada, el gol de chilena de Camille Abily con el Olympique de Lyon ante el Slavia de Praga.

La francesa está nominada al mejor gol del año  y falta por ver si al final se llevará el galardón desbancando a los favoritos Leo Messi y Gonzalo Higuaín, sus dos competidores.