“Por favor señores, que hay niños”, fue la frase de la jornada el pasado domingo en un campo de fútbol mallorquín en el que un grupo de chavales de entre 12 y 13 años disputaba su partido liguero como cada fin de semana. Sin embargo, ese partido no iba a pasar desapercibido para nadie puesto que, haciendo honor al ‘Día del Padre’, fueron ellos mismos quienes arruinaron la jornada tras saltar al terreno de juego y comenzar una brutal pelea ante los ojos atónitos de sus propios hijos. Tal fue la gravedad que el partido tuvo que ser suspendido.

La bronca comenzó tras una entrada de un jugador del Alaró a otro del equipo rival, el Collerense, y fue a partir de ese momento cuando los padres se enzarzaron en una discusión y acabaron invadiendo el césped para pegarse e insultarse con gran violencia y dar así, el ejemplo más vergonzoso posible a aquellos a los que se supone que educan en casa.

Pelea padres fútbol

Vergonzosa escena de la pelea entre los padres de ambos equipos

Y digo se supone porque dudo mucho que estos padres tengan la más mínima idea de lo que el deporte en equipo conlleva. Valores como el respeto, la tolerancia y el compañerismo con los que llevan tu escudo y también con los que están en el campo contrario.

Lo más llamativo de todo es que los niños lo tienen claro. Quienes no lo tienen tanto son aquellos que llevan a sus hijos de la mano a sus partidos para exigirles a ellos, y a los jugadores rivales, lo que están acostumbrados a reclamar frente al televisor a los jugadores profesionales. Sin duda, quieren convertirlos en ellos demasiado rápido, sin ser conscientes de la presión que ejercen sobre los niños y del mal ejemplo que les están dando utilizando esa actitud violenta cuando el árbitro no pita lo que ellos esperaban oír.

La triste realidad es que a estos padres se les olvida que sus hijos son solo niños. Pequeños ilusionados con chutar a puerta algún día en el Bernabéu como lo hace Cristiano Ronaldo o regatear al contrario con la avidez de Messi. Críos a los que se les ilumina la cara cuando se consideran héroes marcando goles o desmarcándose por la banda.

Niños del Atlético de Madrid jugando

Pequeños colchoneros jugando al fútbol

Tristemente esta situación se da con demasiada frecuencia en campos de fútbol de todo nuestro país. Uno de los clubes que está intentando atajar el problema de raíz es el Atlético de Madrid, quien ha declarado prohibida la entrada a familiares durante la semana en el Cerro del Espino desde el pasado 1 de febrero. Medida que se ha impuesto con la intención de rebajar la presión que muchos padres trasmiten a los niños cuando ven que no entrenan con la intensidad o ganas que esperan y por supuesto, como medida para aumentar la seguridad de todos.

Quizá esta iniciativa impulsada por los rojiblancos, y la concienciación de este problema que se está intentando llevar a cabo por parte de los clubes y la Federación, sirva para frenar esta lacra que ocupa las gradas de las Ligas Infantiles durante los fines de semana y ayude a enseñarle a los niños cuáles deben ser sus verdaderos objetivos como futbolistas, que desde luego distan mucho de demostrarle a tu padre que eres es el mejor.

Sobre El Autor

Periodista graduada por la Universidad de Murcia que actualmente se encuentra en Londres probando suerte. Una enamorada del fútbol que se siente afortunada de haber sido testigo de las hazañas más grandiosas que la Selección Española ha cosechado nunca. Y aquí sigue, con intención de volver a contarlo.

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