En el diccionario del fútbol entendemos como pivote al mediocampista defensivo capaz de proteger la retaguardia y robar balones al rival. Es un término que viene del francés “pivot” y si viajamos al país galo y retrocedemos en el tiempo tres nombres se aparecen con algo en común: Deschamps, Karembeu y Makelelé. Estos tres jugadores fueron fantásticos pivotes y los tres debutaron en la élite en un histórico club galo, el FC Nantes.

Este equipo es uno de los más relevantes de la Ligue 1. En ocho ocasiones los aficionados de esta entidad han celebrado un título de liga, el último en el 2001. Además poseen 3 Copas de Francia. Eso sí, la última década ha sido difícil para “los canarios” (así se les llama por su vestimenta amarilla y verde), ya que descendieron a la Segunda División en 2007. Poco a poco se ha ido recuperando tras su ascenso en 2012 a la Ligue 1. Tras varios años navegando en la mitad de tabla de la élite del fútbol vecino los dos últimos cursos han peleado por entrar en Europa sin conseguir el objetivo.

La temporada pasada Claudio Ranieri intentó sin éxito repetir el milagro del Leicester ahora en la liga francesa. El presidente Waldemar Kita, es un empresario polaco-francés (su fortuna se basó en la marca Corneal de lentes para mejorar la visión), desde hace una década intenta construir un club capaz de repetir viejas glorias. Máxima exigencia que ya le ha costado el puesto a su entrenador al inicio de campeonato. El portugués Cardoso ha sido despedido hace unos días, y han contratado al franco-bosnio Halilhodzic.

En los más de 70 años de vida del Nantes han salido de su cantera jugadores como Desailly, Deschamps, Makelelé, Karembeu, Toulalan…La academia de este club es considerada como una de las mejores del fútbol francés. Su centro deportivo de la cantera se llama José Arribas. Este hombre es toda una leyenda par el club. A los 14 años huyó de España por la Guerra Civil con su familia y en Francia desarrolló su carrera como entrenador donde destacó en los años 60 con un estilo novedoso que implantó en el Nantes y que el resumía con tres palabras: velocidad, técnica e inteligencia.

Tres canteranos que se convirtieron en leyendas

Didier Deschamps, capitán de una Francia campeona del Mundo, con una excelente trayectoria como futbolista y en la actualidad Seleccionador de la reciente campeona mundial en Rusia, siempre ha destacado su agradecimiento a Nantes por lo que significó para él: “Este club me enseñó todas las bases necesarias para el fútbol: la mentalidad, el físico y la técnica”. Didier llegó a la cantera del Nantes procedente de Bayona a los 14 años y ya destacó por su destacada personalidad cogiendo el brazalete de capitán en los juveniles. Allí comenzó su amistad con otro gran talento como Desailly y a los 19 año ya era protagonista del juego del primer equipo del Nantes en la Ligue 1.

Deschamps y Desailly

Deschamps y Desailly compartieron vestuario en Nantes

Este prestigioso entrenador, en su etapa de jugador, pasó por los mejores clubes franceses del momento como Marsella y Burdeos para luego dar el salto a la Juventus donde logró posicionarse como uno de los mejores pivotes de aquellos años. Terminó su carrera pasando por el fútbol inglés (Chelsea) y la Liga española (en el Valencia subcampeón de Europa de Héctor Cúper, aunque con una protagonismo secundario).

Christian Karembeu es otro de los pivotes con un palmarés más espectacular de la historia del fútbol francés. Muchos aficionados del Real Madrid lo recuerdan con gran afecto por su paso por aquel equipo que conquistó la tan deseada séptima Copa de Europa blanca.

Muy curiosa es la vida de esta leyenda del fútbol. Karembeu es originario de Nueva Caledonia, en Oceanía, pero sus antepasados tenían raíces francesas. Cuentan los escritos que él confirmó que su abuelo, Willy Karembeu, fue uno más de los miles de esclavos que llegaban a París a inicios del siglo pasado para ser ofrecidos a los mejores postores en la capital. Por ello, cuando Christian jugó para la selección francesa (ganó el Campeonato del Mundo de 1998) nunca cantó la Marsellesa (himno nacional francés). Entonces, parte de la sociedad francesa se mostró molesta por ello, él defendió que su participación en los “Blues” era por compromiso con los esclavos que llegaron a Francia y para criticar las actuaciones coloniales del pasado.

Tras comentar la anécdota, resaltar que Karembeu también fue fruto de la cantera del Nantes donde destacó y pronto dio el salto a la Liga italiana, la considerada por entonces el mejor campeonato de Europa. En la Sampdoria demostró ser un portento físico y se ganó el mote de “Perro Loco” para cierta prensa. El Real Madrid y Barcelona pugnaron, según cuentan los escritos de aquellos años, por fichar al jugador que finalmente obtuvo Lorenzo Sanz para los intereses merengues.

Además de por su tremendo potencial sobre el terreno de juego, Christian Karembeu también era protagonista en la prensa por su relación con la famosa modelo Adriana Sklenarikova.

Claude Makelelé, fue otro gran pivote con pasado blanco y origen en Nantes. Sobre este jugador, Steve McManaman (futbolista inglés que también pasó por el Madrid) comentó lo siguiente: “durante la era Galáctica del Real, Makelelé fue el centrocampista más importante del juego pero el menos apreciado por el Club”.

Este futbolista también procedía de fuera de Francia, de la República Democrática del Congo, pero de niño se trasladó al sureste de París para comenzar una nueva vida. Hijo de futbolista profesional, también debutó en la élite de este deporte en el Nantes con 18 años. Por entonces su entrenador era Jean Claude Suaudeau quién aseguró que consiguieron convertir a una promesa en un jugador de alto nivel cuando Makelelé “dejó de centrarse en intentar dar buenos pases y se esforzó en impedir que los rivales los diesen, ahí floreció”.

Claude y Karembeu formaron una pareja de mediocampistas temibles por su físico imponente en el Nantes, este fue uno de los puntos fuertes para que este equipo ganar la Ligue 1 en 1995. Y un año más tarde llegaron a semifinales de la Champions frente a la Juventus. Luego lo ficharía el Marsella y más tarde daría el salto a la liga española con el Celta de Vigo. Formó parte del  EuroCelta de Karpin y Mostovoi que asombró a España y en el extranjero.

Su brillante actuación en Vigo provocó que el Real Madrid apostara por él pagando 14 millones de euros para protegerse atrás y que los otros “Galácticos” (Figo, Ronaldo, Raúl…) se preocuparan de marcar. Para Vicente del Bosque fue pilar fundamental de aquel equipo, pero no continuó en la casa blanca por su enfado con el presidente Florentino Pérez al no cerrar una subida de salario que él consideraba merecida. Los años posteriores el Madrid intentó encontrar un nuevo Makelelé sin éxito.

Claude se marchó al Chelsea inglés donde siguió siendo uno de los mejores pivotes durante años y ganó dos ligas. Además de ser habitual en las convocatorias de Francia. En el vestuario del Madrid, además de por su potencial para robar balones a los rivales, también era conocido por otro aspecto relativo a su físico…y hasta aquí puedo contar.

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