Tras unas merecidas vacaciones el conjunto culé ha afrontado una atípica pretemporada, desgraciadamente cada vez más común entre las plantillas profesionales de fútbol. Al poco de iniciarse los primeros estiramientos el equipo tuvo que volar hasta los EEUU para afrontar unos partidos tan rentables económicamente como intrascendentes desde el punto de vista deportivo. Tras la aventura estadounidense, la Fiorentina y la Roma fueron los siguientes rivales azulgrana antes de lanzarse directamente a la conquista de los dos títulos que le acercasen al tan ansiado, sobre todo periodísticamente, sextete de títulos.

En la Supercopa Europea el Barça hizo alarde del gran equipo que demostró ser en la campaña anterior, con un juego rápido, contundente y con un Messi en estado de gracia, así como del equipo que se le presupone a estas alturas de temporada. Como fruto de ambas versiones futbolísticas la final se vio abocada a la prórroga, en la que un salvador gol del eterno Don Pedro nos libró de sumirnos en la lotería de las penas máximas.

Gran demostración por otra parte de nuestro rival, el Sevilla FC que dio muestras de, bajo la batuta de Emery, no desfallecer nunca en su intento, mostrando sus cartas para, quizás no ser rival en la lucha por el título (la diferencia de presupuestos es descomunal frente a Real Madrid y Barcelona) pero sí para aspirar a entrar directamente en la Champions League y ser uno de los grandes animadores de la Liga.

En la Supercopa española el Athletic de Bilbao se aprovechó de su mayor voracidad frente a la falta de piernas y acierto de la segunda unidad blaugrana y se llevó de manera muy merecida este título, que sin engrandecer el palmarés de la entidad bilbaína dada la poca entidad de la copa conquistada, constituye un oasis en el binomio de equipos españoles que conquistan títulos en las últimas fechas.

Y así llegamos a la jornada liguera de este fin de semana, con un Barcelona renqueante por las lesiones, un Madrid ilusionado con el eternamente anhelado entrenador florentiniano, Rafa Benítez, y un Atlético de Madrid que este año ha apostado de manera clara por afilar sus puntas de lanza y renovar su ataque.

No voy a analizar la victoria blaugrana, puesto que ya lo ha hecho brillantemente mi compañero de tribuna culé, solo mencionar que en estos partidos de inicio lo importante es ir sumando puntos hasta alcanzar la estabilidad y la forma física, cualquier tropiezo, como el sufrido por la entidad madridista, puede suponer una merma considerable en futuras fechas en las que los equipos de arriba sumen la mayoría de partidos por victorias.

Lucho

Cierto es, no obstante, que el equipo blaugrana no ha realizado, salvo contadas ocasiones, un excelso juego, pero ¡qué pretendemos a estas alturas de temporada! El pasado equipo inmune a las lesiones, suma ya cinco de relativa importancia a estas alturas, a eso hay que sumarle la Copa América, motivo que ha provocado una baja preparación física, a estas alturas de temporada, de sus principales estrellas. Pero sobre todo, la mayor rémora del equipo blaugrana es la sanción de la FIFA que les impide poder sumar nuevos efectivos a su plantilla.

El Barça a estas alturas lucha contra el tiempo, Lucho cuenta los días en su calendario, tachando las fechas hasta llegar a Enero cuando su sonrisa se ampliará, sabe que alcanzada esa fecha el equipo será temible, mucho más temible…

Sobre El Autor

Redactor

Nacido en Cieza y amante del buen fútbol. Las sinapsis blaugranas se suceden cada Domingo. No hay nadie como el ‛10‛ de Rosario.

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