El técnico, Massimiliano Allegri, alertaba antes de iniciarse la temporada: “La Serie A no es una final de los cien metros, es un maratón: hay que ser paciente para encontrar el ritmo justo”. Cualquiera hubiera dicho que iba a predecir el futuro de su equipo.  Y es que el pasado fin de semana la Juventus se proclamó campeón de la Liga italiana por quinta vez consecutiva, siendo el 34 Scudetto en la historia del club.

Bien es cierto que lo importante no es como se empieza sino como se acaba y los turineses son el claro ejemplo. Empezaron la temporada mucho peor de lo que nadie se podría imaginar y es que de los diez primeros encuentros perdieron cuatro, lo que les llevó a ocupar la decimocuarta posición de la tabla. Pero como en todo lo que parece ir sin remedio al abismo hace falta un punto de inflexión para reconducir la situación, de ello se encargó el capitán y buque insignia de la ‘Vecchia signora’, el portero Buffon: “con la camiseta de la Juventus no se concibe dejar de luchar y sudar, hemos hecho un partido indigno. A mi edad no estoy para dar esta imagen”.  Y es que llevaban doce de treinta puntos posibles y ni se planteaban el título: “Miremos la tabla, somos los decimocuartos, habrá que centrarse en la decimotercera plaza”.

A partir de ahí, en octubre, comenzó la histórica remontada ganando al Torino con un gol de Cuadrado en el minuto 94. En diciembre ya eran quintos.  En enero, segundos.  Y en febrero, habían dado caza al entonces líder, el Nápoles. Pero no contentos con eso, siguieron hasta encabezar la tabla y alzarse con el título. Es decir, desde las declaraciones de Buffon encadenaron una racha de quince partidos sumando los tres puntos, empataron en su visita al Inter y seguidamente vino otra racha de nueve victorias consecutivas. Han ganado 24 de los últimos 25 encuentros, lo que traducido en puntos son 73 de 75 posibles.

A falta de tres jornadas para el final, el alirón lo pudieron cantar gracias a la derrota del Napolés en casa de la Roma por 1-0. Y eso que el conjunto liderado por Higuaín tuvo claras oportunidades, pero finalmente fueron los locales con un gol de Nainggolan en el minuto 88, los que servían el título en bandeja a los de Allegri, quienes aún con sufrimiento, no fallaron ante la Fiorentina y vencieron por 1-2. Se adelantaron en el marcador con una volea de Mandzukic, empató Kalinic de penalti y Morata daba la victoria en el 83’. Aunque el héroe del partido fue Buffon que atrapó un penalti en el minuto 90 que podría haber significado el empate y quién tras el pitido final daba rienda suelta a su alegría: “este título es el mejor de todos porque ha sido una temporada loca, increíble. Premia la fortaleza técnica y mental de un equipo, el deseo de no entregarse y de seguir sorprendiendo” para acabar añadiendo: “ha sido la Liga más bonita, sin duda alguna. Ha sido una demostración de fuerza, de valores técnicos y morales”.

Nadie había logrado ser líder cuando anteriormente había estado a once puntos de dicha plaza. El único precedente similar lo protagonizó el Milan la temporada 98-99 cuando se alzó con el Scudetto tras superar una ventaja de siete puntos que le llevaba la Lazio. Y la siguiente temporada, las tornas se giraron y fue la Lazio la que se proclamó campeón tras remontar una distancia de nueve puntos a los ‘rossoneri’.

Con este título, la Juve hace historia siendo el primer club italiano que logra dos veces en su historia ganar cinco títulos consecutivos,  ya lo consiguió los años 1931-1935 y a nivel mundial, el cuarto club que logra cinco campeonatos consecutivos. El Torino lo hizo en 1942-1949 (con dos años de parón por la 2ª Guerra Mundial), el Real Madrid dos veces, 1961-1965 y 1986-1990. El Oporto, entrenado por Mourinho, los años 1995-1999 y el Inter de Mancini entre 2006-2010 (uno de ellos lo ganó por el descenso administrativo de la Juventus). Aunque el récord de títulos consecutivos está en manos del Lyon que consiguió siete ligas francesas los años 2002-2008.

El éxito de la Juventus se basa sobretodo en una gran solidez defensiva, destacando que el portero Buffon ha estado imbatido 974 minutos, un total de 20 partidos y sólo ha encajado 18 goles. A ello se le suma la faceta goleadora de su joven promesa, el delantero argentino Dybala, que lleva marcados 16 goles y contar con el mejor asistente del campeonato, Paul Pogba, con diez.

Buffon parando el penalti a Kalinic

 

El hambre de batir récords y conseguir más éxitos parece no tener fin para los italianos, que de ganar los partidos que restan sumarían 55 puntos sólo en la segunda vuelta, todo un récord en la Serie A. La nota negativa fue su eliminación de la Champions a manos del Bayern de Munich en los octavos de final, pero para resarcirse aún pueden firmar el doblete si consiguen ganar la Copa de Italia venciendo en la final al Milan el próximo 21 de mayo.