Disputadas ya 19 jornadas de Liga, alcanzado el ecuador del torneo liguero, cada uno ya sabe cual es el vagón que le corresponde y los objetivos realistas por los que podrá luchar este año. Las cartas están sobre la mesa, las tendencias de todos los equipos están claras, pero la emoción sigue intacta. Ha llegado el momento de empezar a descontar jornadas, de ir aumentando la ilusión o el miedo, según le vaya a tu equipo, hasta el éxtasis final, allá por el mes de Mayo.

En la cabeza de la tabla, al habitual dúo de F.C. Barcelona y Real Madrid se les ha sumado el mismo invitado del pasado año, el Atlético de Madrid. Tanto los 50 puntos de culés colchoneros como los 47 de los merengues vaticinan que el título de Liga volverá a estar alrededor de 100 puntos. La gran duda es si el Atlético, de inferior plantilla, aguantará el altísimo nivel de exigencia que eso supone, teniendo en cuenta que continúan en disputa también en Copa y Champions.

A los dos trasatlánticos ligueros, a pesar de pasar por partes de la temporada en las que no han convencido en cuanto a juego, se les supone superioridad suficiente para aguantar la lucha hasta el final.

La buena noticia para los de Simeone es que su objetivo de partida, el tercer puesto, solo podrían perderlo en caso de debacle. Lo que venga a partir de ahí, como el Cholo repite en cansina letanía, será un éxito y debe afrontarse partido a partido. Parece obvio que no renuncian a nada, pero Simeone trata de quitar presión a sus jugadores rebajando el objetivo.

Villarreal celebra gol

El Villarreal, uno de los equipos más brillantes de la Liga

El último puesto de Champions y los dos de Europa League son para Athletic, Villarreal y Real Sociedad. Sin los medios de los tres de arriba, son equipos capaces de realizar partidos brillantes, sobre todo el Villarreal, cuya velocidad de juego le hace uno de los equipos más hermosos de ver en la competición. El Athletic de Valverde, tras ciertos titubeos iniciales, ha convertido el nuevo San Mamés en un fortín, convirtiendo a Mikel Rico en una de las revelaciones de la Liga. Los txuriurdines, tras pagar la novatada en la Champions, están despertando, aunque su irregularidad puede pasarles factura.

Tras ellos, Sevilla y Valencia, dos habituales de la lucha por Europa que cierran la primera vuelta a las puertas y en puestos correlativos (aunque con siete puntos de distancia entre ellos). Marcados por la inestabilidad institucional y la añoranza de un pasado mejor, ambos equipos necesitan que  la clasificación europea sea su plataforma de relanzamiento.

Granada, Levante, Getafe o Espanyol deben sentirse cómodos en mitad de la tabla. Los andaluces cumplen de sobra su objetivo estando ahí, mientras que los otros tres equipos tal vez pensaban estar más cerca de Europa. La segunda vuelta marcará si alguno de estos equipos son capaces de dar el salto o tropiezan y se ven en problemas de cara al final del curso.

Osasuna ha conseguido un colchón de cinco puntos con el descenso tras su mal inicio de Liga, que supuso la sustitución de Mendilíbar por Gracia. Deberá seguir alimentando esa renta si no quiere verse en problemas.

Para el Málaga es la temporada de la reconstrucción. Tras el brillo de la Champions League y los grandes fichajes, el chorro de millones del jeque se cortó y queda bajar a la realidad de la lucha por alcanzar una posición de mitad de tabla. Si no son capaces de aparcar viejas glorias y centrarse en el nuevo objetivo, el equipo, al que Schuster no ha terminado de cogerle el hilo, pasará por problemas.

Elche celebra gol

El buen trabajo del Elche no se transforma en puntos

En la lucha por evitar los puestos de descenso llevan ya esta primera mitad de la temporada Celta, Almería y Elche. Luis Enrique trata de poner su sello al conjunto gallego, aunque de momento se muestra algo blando e irregular. El Almería es ejemplo de paciencia. Tras un arranque de temporada con auténtica mala suerte, perdiendo puntos en los últimos minutos de varios partidos, el puesto de Francisco parecía sentenciado. Le aguantaron en el cargo y el juego y los resultados han ido mejorando, sin embargo sus recursos no les dan para optar a mucho más de lo que tienen ahora. El Elche ocupa el puesto inmediatamente anterior a los del descenso a pesar de ser un equipo muy bien trabajado y con buen gusto con el balón. Le falta algo más de peso en las áreas, donde al final se consiguen los resultados, para convertir el buen fútbol en puntos.

La desesperación del descenso de momento atrapa a Valladolid, Rayo y Betis. Los castellanos no parecen haber hecho bien la transición de Djukic a JIM, tal vez demasiado abrupta, y parecen tener poco margen de mejora, por lo que les tocará pelear hasta el final para evitar la quema.

El Rayo ha sido en los últimos años un milagro constante en la Liga. Casi sin medios se veía obligado a reinventarse cada temporada. Aferrados al manual de Paco Jémez, un auténtico integrista de la posesión de balón y el toque, echa de menos la efectividad de un goleador, como fueron Michu o Piti en las temporadas anteriores. Esa fe en el estilo le convierten en un equipo atractivo de ver e incluso brillante a ratos, pero también les ha hecho recibir varias goleadas amplias a lo largo de la temporada.

Capítulo aparte merece el Betis. Tras su brillante temporada pasada, la crisis institucional hizo que el equipo se desmontara y perdiera mucha calidad en la relación entre ventas y compras de jugadores. El desgaste de la competición europea hizo el resto y el despido de Mel, único elemento de cohesión entre plantilla, club y afición, hizo explotar el polvorín. Si no se desactiva el berenjenal de los despachos será difícil que el equipo vea la luz. Cuidado, que el tiempo se les acaba.

Pues así anda la Liga con la mitad ya transcurrida. Queda lo más interesante. Disfrutémoslo.