Hace 22 años, cuando el fútbol era otro fútbol y los equipos modestos podían tutear a los grandes del balompié nacional, un entrenador novato en Primera División asombró a propios y extraños con la temporada que realizó el conjunto que entrenaba. Les hablo de Fernando Vázquez y de la Sociedad Deportiva Compostela.

Los gallegos habían debutado en la máxima categoría en la Liga 94/95. Una temporada más tarde llegó a su banquillo nuestro protagonista de hoy. Pronto acaparó titulares y reportajes por el buen rendimiento de su equipo y por la manera inusual que tenía de celebrar los goles: unas carreritas por la banda. Con la SD Compostela logró el subcampeonato de invierno en la campaña 95/96, siendo solamente superado por el Atlético de Madrid de Radomir Antic. Al frente del equipo compostelano estuvo hasta mediados de 1998, cuando fue despedido.

Juan Merino y Fernando Vázquez Betis

Juan Merino y Fernando Vázquez en un entrenamiento

La carrera de Fernando Vázquez no es que haya sido muy exitosa. Ha pasado por numerosos banquillos, pero en ninguno ha conseguido mantenerse más de dos campañas consecutivas, salvo en su etapa en el Celta de Vigo. Ascendió con el equipo celeste en 2005 y consiguió clasificarle para la Copa de la UEFA en 2006. Real Oviedo, RCD Mallorca, Real Betis, UD Las Palmas, Rayo Vallecano, Real Valladolid y Deportivo de La Coruña (también logro un ascenso) completan la nómina de equipos en los que ha trabajado O mago de Castrofeito.

Pese a que no logró terminar la temporada cuando entrenaba al Real Betis Balompié en Segunda División, la afición bética guarda un grato recuerdo del gallego, que tuvo la valentía y el acierto de darle la alternativa en el primer equipo verdiblanco a jugadores tan importantes como Joaquín Sánchez, Capi o Arzu.

La última misión en los banquillos de Fernando Vázquez fue en Mallorca, donde vivió una segunda etapa en la que consiguió salvar al equipo balear del descenso a Segunda B al finalizar la temporada 2015-2016. Continuó al frente del conjunto bermellón hasta diciembre del año pasado, cuando fue cesado debido a la mala clasificación de los mallorquinistas. Suerte y feliz cumpleaños.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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