Naranjito (Citronio y Clementina). No forman parte de mi inconsciente futbolero, la edad no les ubica en los primeros registros de mi memoria. La primera imagen que tengo de la simpática naranja va asociada a una gran caja de juguetes donde la mascota española del 82  compartía tardes de juego con su sucesor de ultramar: el chile mexicano Pique (sí, era un chile).

Pero por el cariño que le profeso, debo de incluirlo en este repaso (divertido juego) entre los recuerdos mundialistas de mi infancia, juventud y madurez. En aquel lejano evento (30 años atrás!!), la eterna azzura se llevó el gato al agua. La presión venció a los chicos de Naranjito. Nada puedo contaros que no sepáis del entrañable círtrico. Sus padres lo parieron y vendiron por 1 millón de las antiguas (de momento) pesetas.

Y llegó México 86. Un divertido chile jalapeño-mariachi, de nombre Pique. Seguro que también le recordáis. Por lo menos los jovenzuelos de mi quinta que ya superamos la treintena. La Argentina del “cósmico Maradona” alcanzó la gloria. España, el vuelo del Buitre y el penalti de Eloy.

Estrenando los 90, los italianos nos presentaron a Ciao, un esquemático muñeco futbolero vestido con al bandera italiana. ¿O quizás eran dos postes y un larguero?. Otro de mis preferidos. De aquel Mundial, un álbum de Panini y bits de ordenador. Yugoslavia mandó a casa a la España de Zubi en el 92’. La cerveza alemana casi se acaba la tarde en la que el equipo del Kaiser levantó la Copa.

Diferentes mascotas mundialistas

Diferentes mascotas mundialistas

El perro Striker apadrinó el Mundial de los EEUU. 1994. Un perro azul en un país donde el soccer estaba aún muy verde. Triunfo brasileiro, lágrimas españolas. No es de mis preferidos, al igual que Footix, aquel gallo orgullo de unos franceses que se quedaron con el trofeo en casa. Quizás influye en mi opinión el hecho de que son dos de los Mundiales con mayor amargo recuerdo para la selección.

Aterrizamos en 2002, donde nos dieron la bienvenida los futuristas Ato, Kaz y Nik. Los Spheriks coreano/japonenes. No son de mi devoción. De nuevo la samba brilló en los más alto. España, dientes apretados y a casa. Goleo IV y su balón Pillie fueron los anfritriones en Alemania 2006. Me gustaron. Los vencedores de Naranjito rejuvenecieron viejos laureles, en un evento donde el germen de la españa campeona no pudo con los “jubilados” de Zidane.

2010. Waka Waka. Zakumi, el leopardo africano. Mascota de un Mundial Inolvidable que nunca olvidaremos. Muy bonito, pero yo me quedó con Naranjito.

Nota: Brasil optó al final por el nombre “Fuleco“.