Eran otros tiempos, tiempos en los que para el Atlético de Madrid jugar la Uefa era lo máximo a lo que podía aspirar. Aquella fría noche, la afición que se dio cita en el Vicente Calderón, para presenciar la ida de los dieciceisavos de final de dicha competición, fueron testigos de algo más que un partido.

El italiano Christian Vieri decidió que su gol pasaría a la posteridad como uno de los más bonitos en la historia del conjunto rojiblanco. Su tanto fue una… auténtica obra de arte.