Los entrenadores, como los jugadores, tenemos nuestros referentes. Sin duda alguna Pep Guardiola lo es para mí, como otros muchos entrenadores de élite.

Su filosofía como entrenador es de alabar y digna de estudio. Su estilo de juego vistoso, ha marcado un antes y un después dentro del fútbol actual. Pero aparte me quedo de él aspectos como la motivación, la forma de transmitir el mensaje a los jugadores, su método de trabajo, su liderazgo, …

Sin duda tiene muchas virtudes que un entrenador puede tomar de él. Porque copiar ideas de los entrenadores de élite es correcto, para después como entrenadores tener nuestra propia filosofía y desarrollarla en nuestros equipos de manera adecuada. Como entrenadores tenemos que tener nuestra propia filosofía.

Saludo entre Pochettino y Pep Guardiola

Saludo entre Pochettino y Pep Guardiola antes de empezar el partido

Aquí viene la reflexión a la pregunta del título de este artículo. Me hierve la sangre escuchar a entrenadores, sobre todo de fútbol base, decir “yo juego como el Barça de Guardiola” o “yo intento que mi equipo haga el fútbol de los equipos de Guardiola”. Y yo me pregunto: ¿es posible eso?. Desde mi punto de vista, hay dos puntos claves que nos argumentan que eso no es posible.

Para comenzar los jugadores que tiene Guardiola nadie los tiene. Incluso el “Pep Team” del Barça, que a todos nos enamoró, no es el mismo al actual Manchester City. Un entrenador debe fijarse en los jugadores que tiene. No puedo jugar como Guardiola si tengo unos centrales que aunque estén horas y horas entrenando la salida de balón desde atrás no saben hacerlo. Un entrenador debe adaptarse a las características de sus jugadores.

Otro punto fundamental es diseñar los ejercicios adecuados en las sesiones de entrenamiento, para desarrollar el tipo de juego que quiero en mi equipo. Por ejemplo, las dichosas posesiones, ejercicios de moda, si quieres presentar un estilo “made in Guardiola”. Pero creo que antes es importante trabajar los aspectos técnicos y tácticos principales para dicho estilo, en este caso, para un estilo de juego combinativo, el pase, el control, la pared, la movilidad, el desmarque de apoyo,… Y después trabajar las posesiones pero siempre con unos objetivos. No dirigir una posesión en la que el objetivo sea simplemente mantener el balón o dar una serie de pases consecutivos. Es importante determinar objetivos como en qué zona del campo hago dicha posesión, cuántos pases quiero dar en una zona determinada del espacio, en qué sentido quiero los pases en la posesión (horizontal, diagonal o vertical), cuál es el siguiente paso después de dar una serie de pases seguidos, etc.

Por último, me parece estupendo que como entrenador tenga mi forma de jugar definida, pero, sobre todo en equipos de fútbol base,  también es importante enseñar a nuestros jugadores otros estilos. El entrenador de base debe formar a sus jugadores en todas las posibles circunstancias del fútbol. De esta manera, la adaptación a sus futuros entrenadores será más fácil.

Pep Guardiola dando instrucciones Manchester City

Pep Guardiola durante un partido del Manchester City

Como conclusión, Guardiola no es que haya perjudicado al fútbol, todo lo contrario. Nosotros los entrenadores, y sobre todo los de categorías inferiores, tenemos que ser conscientes y trabajar de la manera adecuada si no queremos hacerle daño a la formación de los futbolistas. Imitar está bien, incluso el propio Pep lo ha hecho de entrenadores como Bielsa o Cruyff, porque en el fútbol ya está todo inventado, pero vamos hacerlo de forma coherente.

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