Asiste perplejo el seguidor culé a una nefasta, hasta la fecha, planificación para el próximo año de la plantilla que con tanta fidelidad sigue año tras año. A pesar de la marcha ya anunciada hace 18 meses por parte de Victor Valdés, de la notable deficiencia en el puesto de central, demostrada año tras año (y van tres), de la sensación, véase el sonoro fracaso de la Selección Española, de que muchos de los jugadores azulgrana eran incapaces de sostener el peso de las cordoneras de las botas, la inutilidad de Andoni Zubizarreta, bajo el beneplácito de Bartomeu vislumbran un pésimo horizonte para la centenaria entidad.

Muchos podrán alegar “hasta finales de agosto hay tiempo”, pero hagamos un recordatorio de acontecimientos. 

1.La marcha de Victor Valdés y Pinto ha sido cubierta por Ter Stegen y Claudio Bravo, mucho se podrá discutir sobre la valía de estos dos jugadores, uno con todo por demostrar al máximo nivel y el otro que puede desempeñar un papel digno pero que está lejos de ser considerado, con su edad, uno de los mejores porteros del mundo. Ningún mérito para Zubi, hace 18 meses que sabía que se quedaba sin portero, es más, su obligación era haber vendido a VV hace un año para autofinanciar el fichaje de los dos porteros pero no ha sabido, quizás por su ajetreado trabajo.

Zubizarreta en rueda de prensa Barcelona

Con la contratación de Claudio Bravo,el aficionado culé comienza a desesperarse ante la inoperancia de Andoni Zubizarreta en poder traer un central

2. Hace tres años que jugamos con un único central, Mascherano no es central aunque su garra, pundonor y sacrificio nos hayan hecho pensar que podría convertirse en el nuevo Puyol; Bartra no ha terminado de consolidarse y, con esta feroz competencia, Gerard Piqué ha decidido tomarse un año sabático porque sabía que domingo tras domingo, siempre y cuando sus problemas físicos se lo permitiesen, iba a formar parte del once culé. Bajo este desolador prisma defensivo y tras una temporada en la que se nos ha prometido el fichaje de un central, que ya estaba apalabrado, Zubizarreta sigue sin saber a quien fichar, ya no es un problema de dinero, es de saber lo que necesita tu equipo y saber convencer al jugador de que venir al Barça puede ser la mejor opción para su carrera futbolística. 

3. La FIFA nos amenazó con no dejarnos fichar por el “Caso La Masía”, la directiva se alzó voraz alegando que tenía la planificación muy adelantada y que eso les iba a impedir romper precontratos ya firmados. A día de hoy, este humilde redactor de TresCuatroTres, piensa que el bueno de Zubi destapó una botella de champán pensando que este año no tendría que poner ninguna excusa para intentar tapar su incapacidad. Reus, Agüero, Hummels…, todos los nombres de jugadores que deslizaron a los medios de comunicación como “fichajes apalabrados” se han difuminado a la hora de la verdad, a la misma velocidad que se difuminó la sonrisa del bueno de nuestro director deportivo, al tener que ponerse a trabajar en julio… ¡qué desgracia la suya!

En definitiva que estamos a mitad de junio, solo hemos repescado a dos jugadores, fichado a dos porteros que no son incuestionables y a un centrocampista, Rakitic, que más parece una exigencia de Luis Enrique que un derivado de la planificación previa… Lo peor es que semana tras semana se nos acumulan las malas noticias: un central desconocido, Marquinhos, no presiona para venir, hace bien poco los jugadores se rebajaban el sueldo por venir a jugar a la capital catalana; cuando lo que más necesitamos es un central, y con suerte dos (pero no me hago ilusiones), resulta que nos proponemos dejarnos el dinero en el fichaje de un delantero centro estrella. 

Pero no voy a ser pesimista, el otro día leí que “Bravo chuta como Koeman”, no hay problema, Zubizarreta es un “iluminado”, cómo no he caído antes ante semejante derroche intelectual, solo tengo que echar la vista atrás, buscábamos a un central y fichamos a Alex Song, este año buscamos a un central y hemos fichado a Claudio Bravo, chuta las faltas, juega bien con los pies… Lo dicho, ¡Andoni eres un figura!