Tras la disputa de los partidos de ida de las Semifinales de la Champions League, parece estar muy claro que equipos serán los que se den cita en Cardiff el próximo sábado 3 de junio. Aunque Real Madrid y Juventus de Turín no deberían lanzar aun las campanas al vuelo, parece que ambos conjuntos reeditarán la Final de 1998.

Higuaín celebrando su segundo gol ante el Mónaco

Esta noche empezaremos a comprobar si la lógica se impone o, si por el contrario, salta la sorpresa. El A.S. Mónaco se ha caracterizado por ser un equipo muy ofensivo y goleador en las eliminatorias de Octavos y Cuartos, anotando tres goles en cada uno de los cuatro partidos disputados. En la Ligue 1 también destaca por su capacidad goleadora alcanzando, a falta de dos jornadas para el final, una cifra considerable de goles: 98. Pero no fue capaz de superar la férrea, experimentada y brillante defensa bianconeri y, a priori, resultaría extraño que se impusiera por dos goles o más en su visita al Juventus Stadium.

Cristiano Ronaldo en la acción del 2-0 de la ida

Y para mañana, las perspectivas de remontada y de sorpresa en el derbi madrileño no son muy elevadas. Y no porque no esté capacitado el Atlético de Madrid para hacer tres goles al Real Madrid. La dificultad en este caso reside en la regularidad goleadora del equipo merengue en la competición continental, donde suma sesenta partidos consecutivos anotando goles. Un solo gol blanco obligaría a los colchoneros a meter cinco tantos a su rival, y eso si que parece muy improbable. Lo que si es evidente y seguro es que el equipo de Simeone saldrá al Vicente Calderón supermotivado, con la intensidad que le faltó en el Bernabéu y dispuesto a que a los pupilos de Zidane les tiemblen las piernas.

Así que, con este breve análisis de la previa de los partidos de vuelta de las Semifinales de la Liga de Campeones, parece que las remontadas épicas y sorprendentes no tienen mucha cabida. Pero no olviden que este deporte es imprevisible por antonomasia y que cosas más raras y descabelladas se han visto. El miércoles por la noche saldremos de dudas.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

Artículos Relacionados