Hay que ver, a los madridistas nos gusta ser graciosos hasta el fin de nuestros días. Esta vez le ha tocado al Barça (un clásico) y es que, el ex jugador blanco José María Gutiérrez, alias “Guti“, sentía la necesidad de volver a prender fuego a las redes sociales.

Parece ser que la famosa consultora 11888, conocida por sus simpáticas mascotas: “Los Pelochos”, está lanzando retos a famosos, entre ellos figuras del deporte. Estos retos consisten en que la persona a la que se ha lanzado el reto plantee una situación y el servicio la resuelva eficazmente.

Bien, he aquí el quid de la cuestión: subido a un ring de boxeo, el ex jugador del Real Madrid le pide a la teleoperadora que le consiga un estadio para jugar una pachanga de once solteros contra once casados. Eso sí, tienen que caber entre 40.000 y 50.000 espectadores. A lo grande. La señorita al otro lado del teléfono le pregunta: ¿Qué le parece el Camp Nou?, inocente criatura, has destapado la caja de los truenos.

La respuesta no tiene desperdicio…

Como madridista confesa que soy, he de reconocer que me ha resultado gracioso. Estos chascarrillos son los que dan origen a las mejores tertulias futboleras: buenos amigos tomando una cerveza en un bar entran en el típico duelo culés vs madridistas haciendo retornar a su memoria el fútbol de antaño… Pero no todo el mundo puede, ni debe quizás, pensar como yo.

Aún así, a pesar de la diferencia de opiniones y rivalidades inmortales, hay un término que me gustaría destacar: respeto.

Hablaba antes de las redes sociales, tan beneficiosas como perjudiciales según sus usos. Hacía referencia a ellas por la reacción que provocó en algunos dicho spot y es que me entretuve leyendo unos cuantos tweets, cuando las bromas se convierten en insultos mayores la cosa ya no tiene gracia.

Qué violento puede resultar a veces el mundo del fútbol, incluso a través de la palabra escrita. Los comentarios de algunos radicales blaugranas no se hicieron esperar y, como no, tampoco lo hicieron las respuestas a estos de los vikingos, provocando que se tejiera una maraña de insultos y vejaciones interminable. Si se me permite, he de decir que ni Guti, ni la afición del Barcelona, ni la del Real Madrid merecen las acometidas que están recibiendo a causa de este anuncio… es una soberana tontería.

Así pues, pelillos a la mar, que esto quedara en un chistecillo futbolístico sería lo idóneo.