El próximo sábado es un día distinto en Sevilla. Un día esperado y que paraliza la ciudad. Y no precisamente por ser la jornada de reflexión previa a las Elecciones Generales del domingo. No. El motivo es la disputa del derbi sevillano.

Un día tan especial merece una obligatoria preparación y planificación para vivirlo como es debido. Yo les voy a contar la mía, para que conozcan cómo voy a vivir la previa de un partido entre el Real Betis Balompié y el Sevilla Fútbol Club.

Aunque no tenga nada que ver con el asunto que nos importa, el 19 de diciembre comenzará con una actividad importantísima y que, seguramente, conseguirá durante un par de horas evadirme del partido de fútbol entre los equipos de mi ciudad. Me voy a ir al cine.

Para no correr el riesgo de que a través de las redes sociales me chafen la nueva película de Star Wars, me iré con mi hermano y mi cuñada a verla por la mañana. Cuando Han Solo, Chewbacca, Leia y los nuevos personajes de la historia terminen sus andanzas galácticas, nos iremos a almorzar para coger fuerzas para el resto de la tarde-noche.

afición aledaños Benito Villamarín

Los aledaños del Benito Villamarín en la previa de un partido importante

Tras la comida, del tirón para Heliópolis. Allí nos reuniremos los amigos de siempre para vivir las horas previas al derbi. Charlaremos de cómo creemos que será el partido y de las sensaciones que tenemos. Los optimistas intentarán animar y convencer a los pesimistas, entre los que me encuentro, que estarán nerviosos, temerosos y con unas ganas enormes de que sus malos presagios no se cumplan.

Cantaremos una canción tras otra para soltar toda la tensión que se acumula durante las semanas previas al partido y para renovar nuestra condición de béticos por encima de todas las cosas entonando cánticos. Conforme vaya cayendo la noche, el corazón se nos acelerará sin remedio alguno y se nos saldrá por la boca cantando el himno segundos antes de que el balón eche a rodar.

Lo que pase luego es impredecible. Como dijo Vujadin Boškov, fútbol es fútbol, y el que sea capaz de asegurar a ciencia cierta lo que va a ocurrir, es un genio. Cierto es que, a priori, un equipo es mejor que el otro y las expectativas de triunfo no son las mejores para mi club, pero cosas más raras e inauditas han pasado.

Ocurra lo que ocurra, que impere el buen ambiente, que se vea un bonito espectáculo, que gane el mejor y que el mejor sea el Betis. Ah, y que las fuerza nos acompañe.