Llega el Mundial y con él las preguntas de siempre. ¿Hasta dónde llegará nuestra selección?, ¿Cómo jugaremos?, ¿Cuál será el once tipo? A mi sinceramente la pregunta que más me viene habiendo visto el partido frente a Suiza el pasado domingo es ¿Quién las va a meter cuando tengamos al rival plantado al borde de su propio área? El último tramo del partido frente los suizos fue un asedio constante de España, recuperación, fuera, centro, recuperación, fuera, centro, recuperación, fuera… y así constantemente, el problema no está en la recuperación, el hecho de hacerlo rápido es un aspecto recuperado por Lopetegui que habíamos perdido con Del Bosque, esa agresividad debía volver, y tampoco está en jugar fuera, al fin y al cabo es una de las transiciones más efectivas. El problema viene en quién remata los múltiples centros al área que tanto Asensio como Lucas realizaron.

Está claro que ambos serán suplentes en el once inicial de este Mundial, y que el modelo de la selección no es balón fuera y centro – remate pero si puede convertirse en un recurso muy usado si los partidos se ponen como el mencionado. Es ahí donde vamos a echar de menos a un Morata, un Adúriz, ese jugador que se me mueve como pez en el agua en ese tipo de contextos. Me gusta que nuestro seleccionador premie la meritocracia pero en una competición de este tipo debes llevar a los jugadores más adaptables a las diferentes situaciones con las que te puedes encontrar y en mi opinión no se hizo, lo cual me lleva a acordarme de dos jugadores. ¡Ojo!, por si acaso, no estoy siendo ventajista, simplemente doy mi punto de vista sobre un aspecto de la convocatoria, del cual ojalá me equivoque. Éstos son Sergi Roberto, su versatilidad hubiera aportado múltiples variables en un mismo partido sin la necesidad de hacer ninguna permuta y un delantero que dominase el juego aéreo, un rematador nato. No voy a decir el nombre que pensáis porque realmente no lo merece y no quiero desviar el tema principal del artículo. Iago, Rodrigo y Costa merecen estar pero no te ofrecen esta variante. Para zanjar este tema, solo espero no tener que recurrir a la necesidad de este tipo de jugador y solucionar la papeleta con el juego asociativo y de posición.

Por otro lado está la variabilidad en el medio campo. El otro día pudimos ver como con la baja de Busquets se mostró una España un punto más ofensiva pero menos equilibrada, con transiciones menos ordenadas y con espacios entre líneas que, de ser un rival con más calidad de medio campo para delante, igual hubieran generado más peligro. Está claro que la presencia de Busquets en el centro del campo es fundamental e imprescindible para el tipo de juego de los de Lopetegui. Estando la defensa clara, falta dilucidar quien acompañará a Sergio, Iniesta e Isco en la línea de medios pues la delantera parece para Silva y Costa. Este jugador puede estar entre Koke y Thiago. Lo que marcará el dibujo, un 1-4-4-2 o un 1-4-3-3, será como planteé el rival su salida en campo propio. El once inicial deja claro la pretensión e idea de los nuestros, lo “bonito” empieza con las variantes que nos dan los hombres del banquillo. Los Asensio, Lucas, Aspas, Saúl… Tenemos opciones de jugar con amplitud de campo con Lucas y Asensio, verticalidad con Iago o juego interior con las sociedades que puede crear Rodrigo, un jugador que acabó de dulce con el gol esta temporada.

Pongan la cerveza a enfriar, compren panchitos, aceitunas o lo que más les guste y disfruten porque esto arranca ya. ¡Que ustedes lo disfruten!

Sobre El Autor

Entrenador Nivel 2, dirige la sección "La pizarra de Héctor"

Estudié Ciencias de la Actividad Física, soy Técnico en Psicomotricidad y entrenador de fútbol, mi pasión de siempre. Llevo entrenando desde los 18 años y lo que más me gusta es el trabajo de campo, el contacto con el jugador, la tarea y sus evoluciones. Mis gustos se decantan hacia el fútbol de toque, vistoso y con ritmo, digamos que el Barça de Rijkaard es una referencia.

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