¿Qué queremos de nuestro equipo?

En este momento que la temporada ya toca a su fin, comienza la planificación de la venidera y para ello debemos tener en cuenta varios factores. Ante la pregunta del título, la gran mayoría responderá que ganar y, a poder ser, jugando bien. A lo que yo planteo otra cuestión ¿Qué es jugar bien al fútbol? Cuenta la leyenda que es pasar por las tres fases del modelo combinativo, es decir, iniciación, creación y finalización. Es curioso que nadie habla de la fase defensiva, nadie hace mención de buen fútbol cuando un equipo no encaja gol. Acaso no tiene mérito dejar tu portería a cero y tenerlo como seña de identidad.

Pero ojo, que luego tenemos esas estadísticas tontas de 0 goles encajados pero 23 disparos recibidos. Hablamos de defender bien no de dejar la portería a cero sin más, se trata de conseguir que el rival no llegue a las inmediaciones de nuestra portería. Siempre digo lo mismo cuando sale esta pregunta, mi objetivo como entrenador es conseguir que mi equipo genere el mayor número de ocasiones posibles y evitar que el rival las haga. A partir de ahí, cómo se consiga, ya depende de uno.

Cada entrenador usa sus armas como a él mejor le conviene o sabe. No me parece criticable mientras se consiga el objetivo, hablando de rendimiento. Pongamos dos ejemplos bien distintos. He oído criticar a amigos el juego del Atlético de Madrid campeón de Liga 13-14, siendo el equipo menos goleado y el segundo más goleador por detrás del FC Barcelona, por el hecho de que discriminaba ciertas fases del modelo combinativo. En ocasiones pasaba de iniciación a finalización en dos pases, otras se saltaba la iniciación con un golpeo en largo. Me parece meritorio, saber cómo va a jugarte un equipo y no ser capaz de frenarlo. El otro caso es el del Rayo Vallecano que en la temporada 15-16 baja a 2ªDivisión, habiendo sido el 5º equipo más goleador con 52 goles a favor pero es el más goleado con 73 balones que tuvo que sacar de su portería. Aquel Rayo de Jémez mostraba un fútbol vistoso, alegre, vertical, asociativo pero no sabía funcionar cuando perdía el balón.

Fuente: ecodiario.eleconomista.es

Vuelvo a hacer la pregunta ¿Qué esperamos de nuestro equipo? Si me dejáis a mí, diré que quiero un equipo competitivo. Un equipo que sepa desenvolverse en todos los contextos posibles, que a momentos sea asociativo, que sepa medir los tiempos, que sea capaz de replegarse y salir a la contra, contundente en el balón parado, generoso, con un espíritu colectivo bien definido… Formulo la pregunta para hacer ver la necesidad de un plan. Sin él no somos nadie ni nada. Simplemente no tenemos nada sobre lo que apoyarnos.

Cuando hablo de plan me refiero al todo, una estrategia de trabajo. Metodología, fundamentos, idea de juego, gestión de vestuario y ahí si que da igual qué edad entrenemos. Todo niño necesita un desarrollo acorde a su momento motor. Con metodología tratamos la manera de encarar el trabajo y llevarlo a la práctica, el tipo de tarea, sus desarrollos, etc. Los fundamentos tácticos son imprescindibles pues, aunque no hablemos de ellos a niños de 6 o 10 años, sí debemos trabajarlos para que tenga la transferencia deseada en el transcurso del partido. Podemos no hablar a los niños de un “desdoblamiento en fase ofensiva” pero si podemos decirle que en un sistema 1-3-3-1 en Fútbol 8 si un jugador de la primera línea llega a linea de fondo en fase ofensiva, un compañero de la siguiente línea esté pendiente de ese espacio. En ocasiones no es lo que digamos sino cómo lo digamos.

Por otra parte está la conjugación de la plantilla, formar un grupo de jugadores acordes con la idea que intentemos plasmar en el campo será de gran ayuda. De no poder ser así, tendremos que adaptarnos a las características del bloque para sacar provecho de sus cualidades.

En resumen, a la hora de planificar una temporada, debemos tener claro a dónde queremos llegar, por dónde y con quién.

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