Anoche, Portugal se convirtió en la primera gran finalista de la Eurocopa 2016. Y lo más sorprendente, no hubo que acudir a la prórroga ni a los penaltis para dejar en la cuneta a los héroes de Gales. Por ello, muchos de los que hoy cruzan la frontera rumbo al Algarve, y los españoles, en general, nos preguntamos con cierta envidia: ¿Qué tienen nuestros vecinos que no tengamos nosotros? Y eso es lo que intentaremos explicar aquí en cinco destacadas claves:

  1. Cristiano Ronaldo. Los 22 jugadores de Portugal tienen asumido que Cristiano Ronaldo es el líder de esta selección y así lo demuestra el juego del combinado. Todo gira en torno al crack de Madeira, que juega suelto, caído a la izquierda y es amo y señor de los lanzamientos a balón parado. Sin embargo, en España no hay una estrella destacada sino muchas individualidades que a veces no se conjuntan como bloque. Es la era de las superestrellas y las nuestras no brillan tanto.

    Cristiano Ronaldo gol semifinal ante Gales

    Cristiano Ronaldo marcó el primero de la semifinal ante Gales

  2. Hambre por ganar. Iniesta, Busquets, Koke, Silva… en nuestra selección, el grueso del grupo estaba formado por jugadores ganadores. Ligas, Copas, Champions, Europa League son títulos levantados por los nuestros que los han hecho instintivamente algo menos competitivos. Por contra, en Portugal, sólo Cristiano Ronaldo o Pepe, retales de la vieja guardia, saben lo que es llegar a tal éxito. Esto hace que jugadores locales como Renato Sanches, Adrien Silva o Joao Mario estén peleando como fieras por la oportunidad de su vida: ganar la primera Eurocopa.
  3. Sin repesca. Últimamente, el aficionado estaba acostumbrado a ver a Portugal batirse el cobre en las rondas de play-off. Hace dos años hizo lo propio ante Suecia para jugar en Brasil y hace cuatro ante Bosnia para disputar la Euro 2012. En esta ocasión, los de Santos lideraron el grupo I, siendo acompañados por Albania y eliminando a Serbia y Dinamarca. Esta clasificación directa, que comparte con España, resta tensión al bloque y permite preparar antes la disputa del torneo.
  4. Revancha contra éxito. Nuestros vecinos no saben qué es festejar un Mundial o una Eurocopa. En eso nos pueden tener cierta envidia, pero a estas alturas del torneo, esto puede tornarse en acicate que dé alas a los lusos. Mientras en nuestra selección la gran mayoría mantiene vivos los éxitos de la última década, en Portugal todos quieren vengar la afrenta de 2004. Y es que aún duele perder en casa la final de la Euro 2004 ante la sorprendente Grecia.

    Fernando Santos entrenador Portugal

    El peculiar Fernando Santos dirige a la selección lusa

  5. Un seleccionador diferente. Reservado, veterano y muy humilde, ese es el perfil de Fernando Santos. La experiencia internacional no le falta al heredero de Otto Rehaggel en la laureada selección griega. De hecho continuó con el buen trabajo del alemán llevando a los helenos a cuartos de la Euro 2012 y octavos en Brasil. ¿Dónde está ahora Grecia? Con Paulo Bento, la derrota en el primer partido de la clasificación ante Albania propició la llegada del primer míster en entrenar a los tres grandes (Benfica, Oporto y Sporting). Pero no ha ganado nada y eso le hace más fuerte que un Del Bosque ya de vuelta en esta Euro. Eso sí, comparten su exigente sonrisa.

En definitiva, nos tendremos que conformar con ver la final desde casa, envidiando a nuestros vecinos. Quizás, sea una oportunidad para animar a esos compañeros de península a los que a veces miramos por encima del hombro. Ya sabemos qué tienen, así que manos a la obra para Rusia 2018.