A pesar de que este fin de semana tenemos Liga, la vista de los tres de arriba está puesta un poco más allá, en el martes y miércoles próximos, en el baloncito con estrellas y la música de Haendel, en la competición más importante del calendario europeo, en la vuelta de los cuartos de la Champions League.

Para Real Madrid, Atlético de Madrid y Barça, el objetivo prioritario está en el camino a Cardiff, a pesar de que merengues y culés estén definiendo el título y de que los colchoneros luchan codo a codo con el Sevilla por la tercera plaza.

De los encuentros de ida de esta ronda de cuartos, cada uno de los equipos españoles salió en una posición bien diferente. El abanico de situaciones va desde quien lo tiene prácticamente resuelto (Real Madrid) a quien lo tiene prácticamente imposible (F.C. Barcelona), pasando por quien lo lleva todo abierto (Atlético de Madrid). Vamos a ver esas diferentes situaciones a qué punto nos pueden llevar en los próximos días.

Empezaremos por el Real Madrid, que viajó a Múnich con muchas preocupaciones y volvió con la eliminatoria muy de cara salvo debacle en Chamartín. Cuando en el minuto 44 del encuentro Vidal se disponía a chutar un penalti frente al marco de Keylor Navas en busca del 2-0, pocos pensaban que los actuales campeones fueran a salir del Allianz con medio billete para semifinales. El error del chileno, el empate de Cristiano solo arrancar el segundo tiempo, la expulsión de Javi Martínez y el final 1-2 supusieron un giro de guion en solo 45 minutos digno del mejor guionista de la HBO.

El próximo martes en Madrid, toca refrendar el trabajo hecho en Alemania. Llegarán los bávaros con Neuer recuperándose, sin Javi Martínez ni Hummels en el centro de la defensa, con la duda de Lewandowski y sin muchas esperanzas lógicas de lograr el 0-2 que debiera clasificarles. Su única opción, que el Real Madrid repita uno de sus extraños partidos en el Bernabéu que abundan esta temporadas, en los que equipos de mucho menos tronío que el Bayern encuentran un sinfín de ocasiones. Si los de Zidane hacen un partido mínimamente serio, no deben tener demasiados problemas para pasar.

El Atlético de Madrid también venció en el partido de ida, solo que en su caso fue como local, y el 1-0 conseguido se antoja corto, sobre todo a la vista de la forma en la que el Leicester se deshizo en octavos del Sevilla. A pesar de que habitualmente a los de Simeone se les indigestan los partidos frente a rivales que juegan con un ideario parecido y no suelen estar cómodos manejando el ritmo de los encuentros, el miércoles en el Calderón a ratos bailaron a los ingleses. Pero como está ocurriendo esta campaña en muchos encuentros de los rojiblancos, faltó acierto de cara al gol, más exactamente, un rematador que empujara alguna de las buenas llegadas colchoneras. Enfrente un Leicester rudimentario pero efectivo que, seguramente, no se fue muy triste con el resultado. Ellos sí tienen un rematador, Vardy, que es capaz de convertir en gol cualquier melón que se acerque por el área rival.

Así que el Atlético tendrá que tirar de oficio en el King Power Stadium si quiere ganar el pase a semifinales el próximo martes. No debe esperar que los ingleses vayan a lanzarse a empatar la eliminatoria y a dejar espacios, porque seguramente solo lo harán si el paso de los minutos les aprieta, serán pacientes, confiarán en sus virtudes y se arrojarán en los brazos de San Jamie Vardy para que les ayude a superar este trago. Esperemos que la baja de sus centrales titulares, Morgan por lesión y Huth por sanción, dé alguna facilidad a Griezmann y compañía.

Por último, un Barça que se ha abonado al derribo. Otra vez como en París, el equipo se deshizo ante la Juventus en Turín, presentando un nuevo ejercicio de fútbol – nada patrocinado por un centro del campo desbordado y una MSN desasistida e insuficiente ante la eficaz defensa italiana. La Juve resultó ser el equipo solidario, bien pertrechado y con talento arriba que todos suponíamos, demasiado para un Barça que, si coge confianza, es capaz de destrozarte, pero que, como sepas apretarle, se diluye como un azucarillo.

Para la vuelta ante el PSG, pronto se activó el protocolo de “ilusionamiento” con el mantra de la remontada, esta vez parece que ya no tiene gracia el chiste para el aficionado culé. Hasta el propio Luis Enrique dijo no creer en la remontada en la sala de prensa del Juventus Stadium. Existe la posibilidad de volver a obrar un milagro. Tendría que volver a darse todo a favor, marcar pronto, encontrar una solución táctica que desoriente al rival, que las decisiones polémicas caigan de parte local y que los visitantes sientan el miedo a caer, pero la Juve, no se si por el halo que siempre rodea a los equipos italianos, parece un rival mucho más hecho que el PSG. Mala pinta para los azulgrana.

Veremos quien ríe la próxima semana, ya que estos encuentros de Champions cambian en pequeños detalles, en un minuto, en una mala decisión. Pronto sabremos si los tres españoles llegan al bombo de las semifinales y cual será el destino de quienes lo consigan.

 

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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