Raúl Tamudo se caracterizó siempre por su rapidez y habilidad con el balón así como por ser ese tipo de delantero que de repente aparece de la nada y acaba marcándote sin que te de apenas tiempo de ser consciente de la cruda realidad.

Hasta en Mestalla se rebelaron contra el desconsuelo de un gol que quedará como un momento cumbre en la historia de la Copa. – Santiago Segurola en su crónica para El País

Eso es exactamente lo que le sucedió al portero del Atlético de Madrid Toni durante la final de la Copa del Rey celebrada en Mestalla el 27 de mayo del año 2000. Aquella noche, el Espanyol ponía fin a una sequía de 60 años y lograba la que sería su tercera Copa del Rey.

RCD EspanyolAtlético de Madrid
Pablo Óscar CAVALLEROTONI Jiménez
CRISTOBAL ParraloJuan Carlos AGUILERA
Mauricio Roberto POCHETTINOGASPAR Gálvez
Fernando Muñoz "NANDO"Carlos Alberto GAMARRA
ROGER García JunyentSANTI Denia
TONI VELAMAZÁNJoan CAPDEVILA
SERGIO GonzálezRubén BARAJA
Constantin GALCAHUGO LEAL
Moisés García ARTEAGAJuan Carlos VALERÓN
MARTÍN POSSEJerrel HASSELBAINK
Raúl TAMUDOKIKO Narváez
Francisco Flores Lajusticia (E)Radomir ANTIC (E)

Fue una noche mágica para el equipo de Montjuic, una noche en la que vencieron por 2-1 a un Atlético de Madrid con quizás una de sus mejores plantillas de la historia y que acabaría firmando una temporada para olvidar, consumándose su descenso a la Segunda División.

Una noche, que comenzó de cara para los blanquiazules desde el mismo inicio, concretamente en el minuto 2, cuando Raúl Tamudo demostró ser…un auténtico pícaro.