Tenía pensado escribir sobre Dino Zoff. El mítico portero italiano cumple hoy 75 años. El artículo lo tenía escrito desde hace tiempo pero, el domingo por la noche, decidí cambiar de opinión y hacer uno nuevo, con otro guardameta como protagonista: Sergio Asenjo.

Como a la mayoría de ustedes, me entró una rabia y una impotencia tremenda cuando vi que el portero palentino caía lesionado y tenía que ser sustituido. Todos nos temíamos lo peor, como después, por desgracia, se confirmó. Debe ser durísimo para un deportista de élite verse por cuarta vez inmerso en una lesión grave del mismo tipo. Es evidente que el dolor moral y anímico es infinitamente más doloroso que el físico.

Pero estoy convencido de que Sergio saldrá con éxito de este contratiempo. Puede sonar a oportunismo barato por mi parte, pero les aseguro que admiro a este portero desde hace mucho tiempo. Y eso que el comienzo de mi admiración por Asenjo se produjo en uno de los días más tristes que he vivido en el Benito Villamarín. El 31 de mayo de 2009, el Real Betis y el Real Valladolid se jugaban el descenso en Heliópolis.

Con los resultados que se estaban dando en otros estadios, a los verdiblancos solo les valía la victoria para permanecer en Primera. Marcaron los pucelanos antes del descanso y Ricardo Oliveira empató recién comenzada la segunda parte. El Betis se volcó sobre la portería vallisoletana buscando el gol de la permanencia, pero se topó una y otra vez con Sergio Asenjo, que a sus 19 años, se comportó como si del mismísimo Dino Zoff se tratara. El marcador no se movió y el conjunto bético se fue de cabeza a Segunda División.

Sergio Asenjo lesionado

Sergio Asenjo abandona el terreno de juego tras caer lesionado

Lejos de guardarle rencor y odiarle para el resto de mi vida por las paradas que certificaron el descenso del club de mis amores, he seguido con interés la carrera del actual portero del Villarreal. Por eso me entristece esta nueva lesión en el ligamento cruzado de su rodilla. Me da mucha rabia porque la temporada de Asenjo estaba siendo espectacular, con actuaciones portentosas, como la que hizo en el Sánchez Pizjuán hace pocas semanas.

Desde aquí te mando el mayor de los abrazos y todas las palabras de apoyo y ánimo imaginables. Mucha fuerza porterazo. Descansa, recupérate bien y seguro que volverás más pronto que tarde a demostrar tu valía bajo los palos. Dale duro Sergio.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

Artículos Relacionados