En uno de los campeonatos de la Serie A más abiertos que se recuerdan en los últimos años, la Roma sigue firme y sale con buen pie tras su derbi capitalino ante el Lazio. Con su victoria por 2-1, aderezada por la derrota de la Juventus en cancha de la Sampdoria, la cabeza se aprieta y la Roma sigue ahí. A pesar de la importante victoria, el partido no fue demasiado brillante y el resultado pudo variar en los últimos minutos.

Llegaban a este partido, a disputar con la Roma como local (ambos equipos comparten estadio), con los celestes cuartos en la tabla, superando en un punto a su rival y vecino, que era quinto. En ambos casos, perseguían de cerca a Nápoles, Juventus e Inter, quienes lideraban la tabla. Por detrás de ellos, la Sampdoria, reverdeciendo viejos laureles, este correoso equipo trata de seguir el ritmo con los de arriba aunque con un colchón complicado de remontar.

Ambos equipos tienen motivos para estar contentos esta temporada. La Lazio parece la versión más sobria de este club desde hace años, tiene un delantero en racha como es Immobile (nada menos que 16 goles en doce partidos) y a Luis Alberto en forma para lanzarle balones. Los romanistas están complementando piezas en su primer equipo sin Totti y con Monchi, pero el equipo va resultando. En Champions tienen opción de confirmar el miércoles en el Metropolitano su pase a las eliminatorias, mientras en la Serie A aguanta el tirón de los mejores a la espera de que la Juve no se recupere y el Nápoles flojee.

Formaban los locales con Alisson (uno de los porteros con mejor futuro del mundo), defensa de cuatro con el muy entonado Kolarov y Florenzi en los laterales, el griego Manolas y el exsevillista Fazio como centrales. Por delante de ellos, el veterano De Rossi da soporte a Strootman, un interior cuya progresión se vio algo lastrada por graves lesiones, y al potentísimo Nainggolan, un medio box to box incansable. El Shaarawy y Perotti salieron como extremos y Dzeko fue la referencia arriba. En la Lazio, Strakosha defendía la portería. Formó Simone Inzaghi con tres centrales: Bastos, Radu y De Vrij. Marusic y Lulic ejercían de carrileros largos. El veterano y sobrevalorado Lucas Leiva ejerció de mediocentro con el duro Parolo y el talentoso y completo serbioespañol Milinkovic – Savic por delante. Luis Alberto, algo desaparecido, hizo el enlace con Immobile.

Aunque yo insista en animarles a seguir la Serie A italiana, este no fue el mejor partido posible para convencerles (claro, que si vieron el derbi madrileño también se les quitarían las ganas de hablar bien de la Liga española). El primer tiempo tuvo más miedo que fútbol. Había tensión, arranques de fuerza y más interés en guardar la malla propia que en perforar la rival. No obstante, la Roma se mostró más dominante. Con Nainggolan incansable, Perotti omnipresente y los laterales asomando, consiguió que el partido se jugara a su ritmo en los primeros 45 minutos, aunque sin tampoco hacer excesivos méritos. Pero a la Lazio le costaba mucho salir, Luis Alberto no se sentía cómodo e Immobile recogía el balón muy lejos de la zona de peligro. Un par de cabezazos de los arietes de cada equipo fue lo más destacado de una primera parte que dejaba más confiados a los locales.

Parecía que ambos equipos se guardaban la emoción para el segundo tiempo. Con un par de minutos de la reanudación, Bastos derribaba al ex de la Lazio Kolarov y cometía penalti, que pareció ser, a pesar de que el serbio exageró la caída.

Como en Italia existe el VAR, vimos una curiosa imagen. Tras indicar el colegiado Rocchi el máximo castigo, los jugadores de la Lazio se acercaron a protestar. Se pudo ver al capitán Lulic preguntar claramente al árbitro si le habían confirmado desde el VAR que efectivamente fue penalti, cuando Rocchi indicó a Lulic que el asistente de vídeo lo había visto, se acabaron las protestas. Buen invento este del VAR, y no lo digo solo porque hace varios años ya escribiera un artículo abogando por un sistema similar. No acabará con todos los problemas pero los reducirá.

Perotti marcó el penalti con su estilo no apto para cardiacos y desató la alegría en la grada giallorossa. Afición que alcanzó el éxtasis cuatro minutos después. Un tremendo Nainggolan, excesivo para lo bueno y para lo malo (el sábado dejó mucho más de lo bueno), robó un balón en el centro del campo, avanzó hasta la frontal y cruzó un latigazo lejano ajustado a la base del poste. Gol que parecía acabar con el partido a pesar de restar casi 40 minutos.

Pero las salidas de Jordan Lukaku por Lulic y de Nani por Lucas Leiva dieron un nuevo aire al equipo celeste. El hermano del delantero del United voló por banda izquierda, percutiendo con peligro en llegadas hasta línea de fondo. Los de Inzaghi esperaron a despertar cuando se vieron 2-0 por debajo y los de Eusebio di Francesco se empezaron a encontrar incómodos.

El partido alcanzó la máxima emoción a 20 minutos del final, cuando un balón intrascendente sobre el área de la Roma fue convertido en un penalti absurdo por Manolas… y por el VAR. De nuevo la asistencia televisiva al rescate. La absurda y clara mano del central griego, que pasó desapercibida para el colegiado Rocchi, no se le escapó al asistente de vídeo, que mostró a pie de campo la imagen al árbitro para que corroborara la decisión. Por cierto, mientras Rocchi elevaba consultas y se acercó al monitor a ver la jugada, ningún jugador se acercó a protestarle ni presionarle. El partido fue un ejemplo de libro de las virtudes del nuevo sistema.

Nainggolan celebrando gol Roma

Immobile, que había aparecido poco pero se mantuvo fiel a su cita con el gol, anotó el penalti, abriendo un periodo de 20 minutos de emoción, ya que, sin mucho éxito, los visitantes tomaron el mando para apretar sobre la portería del brillante Alisson. Y aunque el partido se cerró con la Roma cerrada y acumulando defensas, la victoria fue para el local, se podría decir que con merecimiento aunque sin excesiva brillantez.

Así las cosas, y tras la sonada derrota de la Juventus, el Nápoles sigue líder con 35 puntos. El Inter está a dos y la Juve acecha a cuatro (no la den por perdida). Un partido menos tienen los tres perseguidores: Roma con 30 puntos, Lazio con 28 y Sampdoria con 26. El Milan es el primer equipo que se quedaría fuera de Europa, ya a siete puntos de la Samopdoria. En descenso cierra el Benevento, haciendo historia con cero puntos en 13 partidos. Hellas Verona con seis y Genoa con 9 le acompañarían a Serie B. Fuera del descenso están SPAL con 10, Sassuolo con 11 y Crotone y Udinese con 12.

Un partido que se fue tornando emocionante y que deja a la Roma lanzada en lo moral y muy bien situada en la clasificación. Aunque siguen estando cerca, el golpe de autoridad en el derbi puede haber hecho daño a la Lazio, si bien los buenos minutos finales pueden ser un alivio para ellos.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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