Hay goles y golazos. Y de estos últimos, hemos tenido dos ejemplos en los partidos del fin de semana pasado: el de Iñaki Williams y el de Neymar. Ambos tienen en común el sombrero que utilizaron previo al chut a portería.

Este recurso es de los más bellos que se pueden hacer sobre un terreno de juego. Personalmente, me gustó más el del delantero del Athletic Club de Bilbao que el del brasileño blaugrana. Ambos, no obstante, son golazos de bandera, de sacar pañuelos blancos y de quitarse el sombrero.

Tras ver estas dos obras de arte, se me vinieron a la memoria otros goles que han tenido al sombrero como protagonista. De menor a mayor placer visual (siempre desde mi punto de vista), he elegido tres goles maravillosos: uno de Raúl al Rayo Vallecano; el de Mendieta en la Final de la Copa del Rey de 1999 frente al Atlético de Madrid; y el histórico gol de Paul Gascoigne a Escocia en la Eurocopa de Inglaterra de 1996. Disfruten de ellos.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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