Sinceramente esperaba más. No tanto del Atlético, que hizo lo prometido a base de garra y sacrificio, sino del Barça sobre todo teniendo en cuenta la exhibición del pasado fin de semana y posterior proclama en zona mixta sobre la recuperación de los automatismos perdidos.

Será el campo seco, el inicio de temporada o la defensa atlética emulando a la de espartanos en el paso de las Termópilas. Será todo eso o nada, pero el caso es que la imagen del equipo blaugrana no fue buena. Es más, me atrevería a decir que hasta cierto punto fue preocupante.

Neymar celebra gol Supercopa Atlético Madrid

La entrada de Neymar al terreno de juego se tradujo en una mayor movilidad Además el nuevo crack del Barça anotó el que fue el tanto del empate.

Por momentos se vieron defectos de la temporada pasada que el Domingo parecían haberse borrado de un plumazo. Faltó intensidad y precisión en el pase en general y hubo varios jugadores que mostraron su peor versión.

Gerardo Martino tiene trabajo por delante, habrá de manejar la plantilla en toda su extensión poniendo sobre el campo a aquellos jugadores se en encuentren en mejor forma y no a nombres sinónimo de éxitos ya pasados.

Es pronto para saber si lo sucedido contra el Levante es un verdadero cambio de tendencia o por el contrario fue más un sueño de una noche de verano