Estaba yo trabajando de camarero en el bar de un club deportivo mientras Italia y Australia disputaban los Octavos de Final del Mundial de 2006. En el minuto 95, Totti anotó de penalti el gol que clasificaba a la selección transalpina. Me quejé de la buena suerte que siempre tenían los italianos y José Alberto Pesquera, entrenador de baloncesto en la ACB (Caja San Fernando, CB Granada y Cáceres CB), me dijo una cosa que no olvidaré jamás: “no es buena suerte, es que son muy buenos y siempre compiten”

Y creo que ahí está la clave del histórico batacazo de Italia: no es un equipo competitivo. O por lo menos no lo es para competir con las garantías suficientes que le permitan ser un equipo con jerarquía y personalidad para afrontar una eliminatoria de repesca ante un rival como Suecia. Y todo se debe, desde mi punto de vista, a la falta de talento sobre el césped y en la figura de su entrenador.

Ventura consuela a Buffon tras la eliminación de Italia

Ventura consuela a Buffon tras la eliminación de Italia

Italia siempre ha tenido escuadras fuertes defensivamente y rara vez se caracterizaba por proponer un fútbol alegre y vistoso. Pero siempre tenía jugadores talentosos y de una calidad infinita: Roberto Baggio, Alessandro Del Piero, Francesco Totti o Andrea Pirlo son buenos ejemplos. Y si comparamos a Ventura con anteriores seleccionadores como Lippi, Sacchi o Conte, podemos hacernos una idea de los motivos de este sonoro fracaso.

La selección azzurra se queda fuera de un Mundial sesenta años después. Curiosamente, fue en el que se disputó en Suecia en 1958. Iba a ser la sexta cita mundialista de Gianluigi Buffon. El portero italiano no podrá convertirse en el primer futbolista en participar en más de cinco mundiales y se quedará compartiendo el récord con el mejicano Antonio Carbajal y el alemán Lothar Matthäus. El portero de la Juventus se retira de la selección italiana demostrando su clase hasta el último momento. Ayer, cuando todo San Siro pitaba el himno sueco, él se puso a aplaudir en clara señal de respeto y educación.

Un Mundial sin Italia va a resultar raro y distinto. Personalmente, me habría gustado que se clasificaran, pero no lo han merecido. No han sido capaces de hacerle un gol a Suecia y me resulta incomprensible que Lorenzo Insigne no haya jugado ni un solo minuto en el partido decisivo ante el conjunto escandinavo. Pero no hay mal que por bien no venga y ahora, con los suecos clasificados, deberíamos hacer una campaña para que Zlatan Ibrahimović vuelva a la selección sueca. A falta de Italia, bueno es Ibra.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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