La Bética fue el nombre que el Imperio Romano tuvo a bien darle al sur de la península Ibérica. Y al río que la surca de noreste a suroeste lo llamó Betis. Siglos después, un romano de nacimiento se enfundó la camiseta verdiblanca del equipo bético.

La primera vez que escuché el nombre de Pier Luigi Cherubino Loggi fue en la primera de las dos Ligas que el Real Madrid perdió en Tenerife. Pier logró el gol que culminaba la remontada, dejando al conjunto merengue sin el campeonato. No fue el primer tanto que conseguía con el Tenerife en Primera División. Eso ocurrió año y medio antes, concretamente el día de Reyes de 1991, cuando logró empatar el partido que enfrentaba a su equipo contra, curiosamente, al Real Betis Balompié.

Pier Luigi Cherubino disputa un balón ante Rafael Alkorta

Pier Luigi Cherubino, historia viva del Real Betis Balompié

Se marchó al Sporting de Gijón en 1994. En Asturias estuvo una temporada, llegando a debutar con la Selección Española. Sus buenas actuaciones llamaron la atención del Real Betis, que lo fichó para que formara una dupla magnífica con Alfonso Pérez. El fichaje por el club verdiblanco fue polémico, por una jugarreta de Lopera (una de tantísimas). El caso acabó en los Tribunales y Pier fue condenado a pagar 341 millones de pesetas al Sporting de Gijón.

Para no liarnos con rollos judiciales, les cuento el final de la historia: Pier denunció a Lopera por no cumplir una promesa y logró ganar esa demanda. El expresidente bético tuvo que pagarle al delantero canario 156 millones de pesetas. Por cosas como estas, me sorprendo y me escandalizo cuando alguien que dice ser bético pide la vuelta de Lopera al club verdiblanco.

Hay jugadores que se ganan al aficionado a las primeras de cambio y con Pier sucedió así. El pundonor, la entrega, la lucha y las ganas que ponía en cada pelota que disputaba calaron hondo en los béticos. ¡Qué falta nos haría ahora un jugador de esas características en la actual plantilla!  En Heliópolis permaneció dos campañas, consiguiendo 23 goles, marchándose al Real Zaragoza al final de la 96/97.

¿Y a qué viene el que yo me haya acordado de Pier? Pues a que el otro día en Twitter, un conocido puso un comentario sobre el exfutbolista bético, recordando un gol suyo al Fenerbache. Fue un golazo, pero yo me quedaré siempre con el que logró ante el Sevilla con un remate de cabeza antológico.