El Atlético de Madrid aprovechó la última mañana del año 2017 para darse un baño de multitudes en el Metropolitano y presentar en sociedad a sus dos nuevas incorporaciones, Vitolo y Diego Costa. Ante 25.000 aficionados en la fría y desapacible mañana del 31 de diciembre en Madrid, los colchoneros recibían a sus nuevos jugadores, cerrando así esa cierta situación de interinidad en la que se habían vivido estos primeros meses del año tras la sanción que impidió hacer fichajes en el verano pasado. Para el Atlético, en Enero va a “reempezar” la temporada.

Desde que el primero de junio el TAS confirmara la sanción a los colchoneros, la afición ha vivido con la necesidad psicológica de ver caras nuevas, más habitual que realmente necesaria en el fútbol. Ya desde años antes (prácticamente desde el momento mismo de irse) se viene hablando de la vuelta de Diego Costa, el último delantero que verdaderamente triunfó en este club. Desde entonces, con más o menos suerte, ni Madzukic, ni Torres, ni Jackson, ni Vietto, ni Gameiro han sido goleadores que llenaran el ojo al espectador o hicieran olvidar al hispano-brasileño.

Tal era la necesidad vital de la llegada de Costa, que los aficionados han afrontado los primeros meses de la presente campaña como quien pasa un mal trago, como un impás fastidioso que quería superarse rápidamente. No obstante, el objetivo de llegar vivo en todas las competiciones a este periodo de fichajes, no se ha cumplido, dejando a Costa y Vitolo sin posibilidades de jugar Champions League esta temporada. Eso unido a la cara positiva del segundo puesto en Liga, demuestra que estos meses eran para tomarlos en serio, por más que se hubiese agradecido la recepción de refuerzos.

Esta claro el papel de Costa, que llega para dar en ataque esa chispa que le falta al equipo de Simeone en esta primera vuelta. Es un delantero que aporta muchas soluciones, es capaz de recibir balones por alto y por bajo, lucha y cuerpea con los defensas, a los que acostumbra a enervar, recibe de espaldas, de cara, al espacio, es rápido y fuerte, e incluso muy capaz para el remate a un toque. Un animal muy difícil de parar, sobre todo cuando viene de frente con el balón controlado. Todas esas cualidades van a hacer que el equipo se haga más largo, tenga más tiempo el balón en el campo contrario y más facilidad para adelantar líneas.

Parece un complemento ideal para Griezmann, que pierde mucho cuando tiene que convertirse en el punta de referencia. Toda la atención por parte de los defensas que el brasileño le quite al francés, tendrá que ser aprovechada por este, que vive más cómodo apareciendo por sorpresa en los metros finales para concluir las jugadas.

Diego Costa Griezmann Atlético de Madrid

Si bien tiene pinta de tener el éxito asegurado (conoce la casa, a muchos de sus compañeros y la forma de trabajar de Simeone), su mayor enemigo puede ser el grado de idealización con el que la grada le recuerda. Siendo un gran delantero, se espera de él que por sí solo varíe la escasa producción ofensiva del equipo. Además, el hecho de tener que estar esperándole desde finales de verano, ha ahondado en esa idealización.

En principio, su llegada va en detrimento, principalmente, de Correa, que era quien estaba contando con más oportunidades como acompañante de Griezmann; de Gameiro y Torres, que últimamente también entraban bastante; pero ante todo de Vietto, quien, para disgusto del Cholo, parece estar ya fuera de la plantilla para esta segunda mitad del curso.

Vitolo, una incógnita

Por su parte, la llegada de Vitolo, personalmente, me genera más dudas. Parece claro que el jugador vendrá con ganas, era estrella en el Sevilla y un fijo en las convocatorias de Lopetegui. Ha puesto en riesgo ese estatus para incorporarse al Atlético de Madrid y querrá ganarse un lugar en el Mundial de Rusia tras unos meses cedido en Las Palmas que han sido más bien decepcionantes. Pero lo cierto es que a muchos jugadores les cuesta ponerse a tono con lo que pide el Cholo, sobre todo a los que llegan en invierno.

El exsevillista tampoco tiene un puesto fijo en el once titular muy predecible de antemano. Podría ser una especie de sustituto de Carrasco, toda vez que el belga no está fino últimamente debido a sus problemas de lesiones, si bien éste no está tampoco formando como titular en los últimos partidos. Contando con que Griezmann y Costa estarán arriba, Vitolo debería hacer el enlace como extremo entre mediocampo y ataque, a la vista de que en muchos partidos están formando con Gabi, Saúl, Koke y Thomas, parece que el ghanés es el eslabón más débil de la cadena. Aunque el Cholo no es hombre de alineaciones inamovibles y hay partidos y competiciones suficientes para dar oportunidades a todos. Por su parte, de la plantilla parece que también saldrá Gaitán, que ha quedado muy lejos de las expectativas con las que llegó.

Así las cosas, es innegable que la llegada de Costa y Vitolo, sin perjuicio de que pueda venir alguien más hasta finales de Enero, ha ilusionado a la parroquia rojiblanca. Habrá que ver su desempeño en el campo, pero ya solo la respuesta masiva de comunión entre público y jugadores del entrenamiento del pasado día 31, se puede observar como un efecto positivo de la llegada de estos dos jugadores.

Diego Costa y Vitolo Atlético de Madrid

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