Sevilla está metida de lleno en su Feria de Abril, aunque este año sea en mayo por caprichos del calendario. Los béticos, o al menos yo, por mucho que nuestro equipo esté en un momento escandalosamente malo, no desaprovecharemos esta semana para disfrutar un poquito y, de paso, olvidarnos un momentito de nuestro Betis.

Siempre que llegan estas fechas, me acuerdo de una anécdota que ocurrió hace más de veinte años y que tiene como protagonistas al club de Heliópolis y al Eibar.

Por si no lo saben, aquí es habitual que los dos equipos de la ciudad suelan irse fuera de Sevilla durante los días más intensos de la Feria. Los motivos son claros: evitar que los jugadores frecuenten las casetas de la Feria más de lo debido. La versión oficial es que lo hacen para concentrar al equipo para que los futbolistas descansen mejor.

Pues la anécdota de la que hablaba antes desmonta el mito del beneficio de las concentraciones durante la Feria de Abril. Resulta que el sábado de Feria de 1993 se jugaba en el Benito Villamarín un partido entre Betis y Eibar.

El conjunto vasco se recorrió España de norte a sur en autobús para arribar a Sevilla en plena Feria. Los jugadores armeros no dudaron en disfrutar al máximo del ambiente feriante y aprovechar la oportunidad que el caprichoso calendario liguero les había brindado. Cuentan las malas lenguas que los futbolistas del Éibar salieron a gatas del recinto ferial a altas horas de la madrugada o primeras de la mañana, según os guste más.

No hace falta que os diga que el Betis estaba concentrado preparando el partido. Pues bien, pocas horas después de que los jugadores del Éibar se bebieran hasta el agua de los floreros en la Feria, saltaron al césped del Villamarín y derrotaron al Betis 0-1, dejando al conjunto verdiblanco sin opciones de ascender a Primera División.

Así que ya sabéis: si estáis en Sevilla, no os concentréis ni os encerréis en un hotel para descansar. Marchad a la Feria de Abril y disfrutad de todo al máximo. Y si no estáis por aquí, ¿a qué esperáis para venir?.