El hombre del Mundial es Yerry Mina. Cierto que Mbappé explotó en su partido contra Argentina, pero que el francés brille no sorprende a los que llevamos dos años diciendo que es un auténtico diamante al que solo falta pulir. Sin embargo el gran rendimiento del colombiano es algo inesperado.

Yerry Mina llegó la pasada temporada al FC Barcelona procedente del Palmeiras donde ya fue nombrado el mejor defensa del Brasileirao además del más goleador. Sin embargo, lo hizo en el peor momento posible, en enero. Decía anoche en la radio un corresponsal de Radio Caracol que llegar en enero a Europa es como cuando apareces a las tres de la mañana en una fiesta que empezó a las 10 de la noche y termina a las 5. Las mejores canciones ya se han puesto y las mejores chicas ya bailan con otros.

Efectivamente, la posible adaptación de un futbolista que viene de Sudamérica pasa irremediablemente por hacer la pretemporada. Yerry Mina no solo no tuvo esta oportunidad sino que al parecer no fue la primera opción de Ernesto Valverde quien apostaba por otros perfiles como Iñigo Martínez o incluso Davinson Sánchez.

La cuestión es que finalmente Mina debutó y llegó a jugar algún partido de mérito, hasta que llegó el día fatídico de Levante donde apareció en muchos de los goles. La prensa, internet y muchos aficionados culés comenzaron a hacer de entrenadores sentenciando al colombiano. Que si no tiene nivel para el Barsa, que si es un tronco, poca cintura…

Yerry Mina presentación Barcelona

En definitiva, la idea de la gran junta directiva de Barto era mal venderlo a cualquier equipo de segunda fila incluyendo una opción de compra de las de quedar bien, conscientes de que no la iban a ejercer. Hasta que ha llegado el Mundial y Yerry Mina ha demostrado además de capaz de secar a jugadores como Harry Kane, una capacidad goleadora fuera de lo común.

La patata caliente la tiene ahora el FC Barcelona. Tiene dos opciones, o se queda con Yerry, vende a Paulinho y a Vermaelen, quedándose con dos centrales izquierdos (Umtiti y Lenglet) y dos diestros (Piqué y Mina) o vende a Mina por una morterada perdiendo a un gran central y quedándose con tres centrales izquierdos.

Pronto sabremos qué sucederá, pero me da que a juzgar por experiencias anteriores con la “banda” de Bartomeu, Yerry Mina debería empezar a hacer las maletas.